Vox activa el artículo 102 contra Sánchez por presunta traición
El artículo 102 de la Constitución española vuelve a estar sobre la mesa. La formación Vox ha anunciado que promoverá la activación de este mecanismo para exigir la responsabilidad criminal del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de su Ejecutivo por presuntos delitos de traición y contra la seguridad del Estado. La iniciativa llega después de la crisis migratoria de
Ceuta, que el partido de Santiago Abascal atribuye a la gestión del Gobierno central.
La propuesta no es un simple gesto retórico. El artículo 102 establece que la responsabilidad criminal del presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Para activarlo, se necesita una acusación por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones, y que la iniciativa sea presentada por al menos una cuarta parte de los diputados del Congreso y aprobada por mayoría absoluta de la Cámara.
Qué dice el artículo 102 de la Constitución
El artículo 102 de la Carta Magna regula el procedimiento para exigir responsabilidad penal al presidente y a los miembros del Gobierno. Según el texto constitucional, la acusación debe ser por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones. La competencia para instruir y juzgar recae en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.
La iniciativa requiere que al menos una cuarta parte de los diputados del Congreso presente la acusación y que esta sea aprobada por mayoría absoluta. Es decir, no basta con la voluntad de un partido: hace falta un respaldo parlamentario amplio que, a día de hoy, Vox no tiene garantizado.
El contexto: la crisis migratoria de Ceuta
La crisis migratoria de Ceuta es el detonante de esta ofensiva política. Según mensajes difundidos en redes, decenas de miles de migrantes cruzaron la frontera en un episodio que el Departamento de Estado de Estados Unidos, dirigido por Marco Rubio, calificó como una «vergonzosa negativa del gobierno español a defender a su pueblo». La cita, difundida en redes, ha sido utilizada por la oposición para exigir explicaciones.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha declarado que «Sánchez es el primer responsable de la traición de Ceuta, política y también penalmente». Además, ha reclamado la desclasificación de las comunicaciones con Marruecos sobre la crisis migratoria. En su discurso, Abascal ha insistido en que «no tenemos frontera sur» y ha propuesto militarizar la valla con «instrumentos humanos, jurídicos y materiales» para hacerla infranqueable.
Las reacciones políticas y mediáticas
La propuesta de Vox ha encontrado eco en varios medios. Desde El Debate se ha destacado que la formación llama a todos los partidos a promover la investigación. Artículo 14 ha recogido que Vox reclama la desclasificación de las comunicaciones con Marruecos. La Gaceta ha informado de que Abascal anuncia que Vox promoverá la activación del artículo 102 para investigar a Sánchez y a su Gobierno por delitos de traición y contra la seguridad del Estado.
En el plano internacional, la declaración del Departamento de Estado de Estados Unidos ha añadido presión. La calificación de «vergonzosa» ha sido interpretada por la oposición como un respaldo implícito a sus críticas. Sin embargo, no está claro que esta declaración tenga consecuencias prácticas más allá del desgaste político.
Qué pasos faltan para que la iniciativa prospere
Para que la activación del artículo 102 salga adelante, Vox necesita el apoyo de otros grupos parlamentarios. La formación de Abascal ha hecho un llamamiento a todos los partidos para que se sumen a la iniciativa. Hasta el momento, no hay confirmación de que otras fuerzas vayan a respaldarla.
El procedimiento exige una mayoría absoluta del Congreso, lo que en la actual composición parlamentaria parece difícil sin el concurso de formaciones que hasta ahora no han mostrado sintonía con Vox. La pelota está, por tanto, en el tejado de los grupos parlamentarios.
La ofensiva contra Sánchez por la crisis de Ceuta no se limita al plano parlamentario. En redes sociales circulan mensajes que acusan al presidente de haberse ido de vacaciones a La Mareta al día siguiente de la invasión de Ceuta, un extremo que no ha sido confirmado oficialmente. La discusión sobre la supuesta traición sigue abierta y sin resolución judicial a la vista.