El speed dating regresa en septiembre con fuerza, pero el rechazo masculino crece
Las citas exprés, que se popularizaron como una forma de encontrar pareja en minutos, vuelven a llenar salas y cafés. Sin embargo, una parte de los hombres de 30 y 40 años lo vive como una humillación: la dinámica de rotación constante, la evaluación superficial y el descarte rápido. Lo describen como un «Tinder en vivo» donde la mujer tiene el poder de hacer «next» sin apenas conversación.
El trasfondo es el «amor líquido» del que hablaba Bauman. El capitalismo, dicen, convierte las relaciones en bienes de consumo rápido. En ese contexto, el speed dating es la expresión máxima de esa lógica: personas como productos, valoradas en cinco minutos. Pero no todo es crítica. Hay quien ve en las citas rápidas una oportunidad real de conocer a alguien en persona, lejos del algoritmo.
Por ahora, el boom de septiembre se mantiene. La incógnita es si el rechazo masculino será un freno o si el formato seguirá expandiéndose. ¿Cambiarán las reglas para que más hombres se atrevan?