Dos tercios de votantes de partidos como AfD son hombres y no precisamente mayores. La gente mayor vota a partidos tradicionales. A eso se suma el creciente izquierdismo de mujeres jóvenes (la brecha electoral de género se ha disparado en muchos países), y el voto masivo de ciertas "minorías" (p. ej. musulmanes) a opciones de izquierda o extrema izquierda.
En Alemania la demonización es total. Sí a AfD le votase el 28% como dicen las encuestas, significa que entre hombres de 30 y pico años rondaría el 40% y entre mujeres un 20% raspado. Imaginad las consecuencias para ese 20% extra.
En Alemania la demonización es total. Sí a AfD le votase el 28% como dicen las encuestas, significa que entre hombres de 30 y pico años rondaría el 40% y entre mujeres un 20% raspado. Imaginad las consecuencias para ese 20% extra.
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