Macron habla esta noche: ¿algo más que gestos?
El presidente francés comparece a las 20:30 en BFMTV para abordar la ola de calor que abrasa el país. La audiencia espera anuncios concretos, pero el escepticismo domina la conversación.
La canícula no solo derrite el asfalto: derrite la producción agraria, dispara el consumo eléctrico y pone a prueba la red de salud pública. Francia lleva días con temperaturas que superan los 40 grados en varias regiones, y las alertas naranja se acumulan.
¿Qué puede ofrecer Macron? Ayudas a agricultores, restricciones al uso de agua, o quizás un discurso de resiliencia climática. La experiencia reciente sugiere que el peso del relato oficial pesa más que las partidas presupuestarias. La ironía de que el mismo gobierno que impulsa la transición energética tenga que gestionar emergencias climáticas no se le escapa a nadie.
Mientras, en las redes y en las calles, la pregunta es si esta intervención será recordada por sus anuncios o por su ausencia de ellos. La ola de calor pasará, pero la desconfianza en la gestión del riesgo climático lleva meses instalada.