Lesiones oculares en Baleares: la alerta se enfría a las 48 horas
Casi dos días después del eclipse, el parte médico desinfla la alarma. En Baleares se llegaron a contabilizar hospitalizados con lesiones oculares y manchas negras en la vista, pero a las 48 horas los casos atendidos eran todos leves. La diferencia entre el ruido inicial y los datos sanitarios abre una brecha que no es solo clínica, también comunicativa.
Qué dicen los partes sanitarios
La noticia de El Debate avanzaba ingresos por lesiones oculares en las islas, con pacientes que veían manchas negras tras observar el eclipse sin protección. Sin embargo, el paso de las horas ha relativizado la magnitud: no hay ningún caso grave confirmado. Los servicios de urgencias han tratado a los afectados con revisiones oftalmológicas y reposo, sin necesidad de ingreso prolongado. El coste sanitario, de momento, se queda en una anécdota económica frente al susto.
La paradoja del relato oficial
Mientras unos celebraban con ironía la precisión del Gobierno al «guiar los astros celestes con el BOE», la realidad es que la campaña de prevención no evitó las lesiones. La comparación satírica entre la gestión del eclipse y una oficina que se lleva hasta los enchufes refleja el escepticismo de una parte de la población. La cuestión de fondo: si la alerta era tan seria, por qué la comunicación fue recibida como un chiste; y si no lo era, por qué se montó tanto alarmismo.
Si los casos son leves y no hay secuelas, ¿por qué hemos pasado dos días hablando de una emergencia ocular? Quizá el eclipse no era el único foco que había que vigilar.