La nueva cliente del cirujano de Putin: sonrisas pero el mismo 'careto'
¿Qué pasa cuando un cirujano plástico ruso comparte los resultados de su última operación y la paciente, feliz, presenta un parecido razonable con Vladímir Putin? En las profundidades de Internet, el caso ha desatado una mezcla de sorna y fascinación.
El facultativo, conocido por atender al Kremlin y a sus dobles -o al menos eso se dice-, publicó las imágenes del antes y después. La paciente sonríe; el cirujano, orgulloso. Pero lo que llamó la atención no fue la técnica, sino el resultado estético: la mujer luce rasgos que recuerdan al presidente ruso. Labios finos, mirada hierática, una mandíbula que no es la de antes.
La reacción en redes no se hizo esperar. Hubo quien pidió que fuera una imagen generada por IA, quien sugirió que la hinchazón postoperatorio no era indicador de éxito duradero. Otros, más directos, señalaron que el cirujano parece tener una plantilla única: la misma cara que le ponen a Putin y a sus supuestos dobles.
Lo cierto es que el caso ilustra un nicho peculiar de la cirugía estética en Rusia: la demanda de rostros que imitan al líder. No es nuevo; hay clínicas que ofrecen 'retoques Putin' desde hace años. Pero que el propio cirujano oficial lo exhiba con naturalidad, y que la paciente lo celebre, tiene un punto de distopía que ni los guionistas de 'The Americans' habrían imaginado.
La operación, desde el punto de vista clínico, fue un éxito. La paciente está contenta. Pero la ironía final es que, en Rusia, incluso la vanidad personal acaba moldeada por el culto a la personalidad.