Eclipse del 12 de agosto: no todo el mundo verá la totalidad
El próximo 12 de agosto, España se sube al carro de los eclipses solares totales. Pero ojo: el espectáculo completo solo lo disfrutará quien esté dentro de una franja estrecha que cruza el país de oeste a este, desde Galicia hasta Baleares. El resto, aunque tenga un 99,8% de cobertura, se quedará sin ver la corona ni la oscuridad total. La diferencia entre el 99,8% y el 100% no es una cuestión de apreciación: en el primer caso, sigue siendo peligroso mirar sin protección y el cielo no se oscurece del todo.
Los afortunados que estén en la línea central vivirán un fenómeno que no se repetirá en España hasta 2053. Pero hay un problema adicional: el Sol estará muy bajo al atardecer, especialmente en Palma de Mallorca, donde apenas alcanzará 2 grados sobre el horizonte. De poco sirve estar en la banda si el horizonte oeste está tapado por edificios o montañas.
Para los que se conformen con un eclipse parcial, las gafas con certificación ISO 12312-2 son obligatorias durante toda la fase parcial. Nada de radiografías, gafas de sol o métodos caseros. La paciencia es clave: solo se retiran cuando el Sol está completamente cubierto y se vuelven a poner antes de que reaparezca.
Mientras algunos se preparan para el evento astronómico, otros se preguntan si el espectáculo merece tanto revuelo. Pero lo cierto es que la experiencia sensorial —el cambio de luz, la caída de temperatura— es algo que ningún dato puede sustituir. Para la próxima oportunidad habrá que esperar a 2053. Si es que para entonces aún nos interesa mirar al cielo.