La foto de Javier Negre con el rey enciende la política española
La imagen de un periodista afín a la derecha mediática junto al monarca ha bastado para desatar una tormenta política que ni siquiera el contenido de la imagen justifica. Javier Negre, conocido por su estilo provocador, se ha convertido en el centro de una polémica que mezcla la pulsión monárquica, los deslices verbales de los ministros y las tensiones territoriales con Ceuta.
El lapsus de Oscar Puente
El episodio ha coincidido con el sonado error de Oscar Puente, que al intentar usar la palabra "ignominia" acabó pronunciando "ignomonia", un desliz que las redes y los adversarios políticos aprovecharon al instante. La burla no solo se quedó en el terreno lingüístico: algunos interpretaron el encuentro de Negre con el rey como una jugada estratégica de la derecha para marcar territorio ante la posible visita del monarca a Ceuta, una visita que el Gobierno no puede denegar pero que genera incomodidad en la coalición.
Ceuta, el escenario de fondo
La reacción de los sectores más a la izquierda no se hizo esperar, y el propio Negre se ha convertido en una figura polarizadora. Mientras unos ven en la foto un simple acto institucional, otros la leen como una provocación deliberada en plena crisis territorial. La corrección política brilla por su ausencia en el runrún político.
La previsión es que el ruido continúe al menos hasta que se concrete la agenda real. Pero a este ritmo, la "ignomonia" de Puente podría acabar siendo recordada más que la propia visita a Ceuta.