Me compré un eléctrico para la ZBE y los tribunales la tumban
Pensar que un coche eléctrico era el pasaporte para entrar en el centro de Madrid. Muchos se lo han creído. Pero las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), cuestionadas por los tribunales durante diez años, siguen activas y sancionando a quien no tiene la pegatina. La lista de reveses judiciales no para: Madrid, Barcelona, Gijón, Valencia… y también fuera de España, con sentencias que las prohíben en Francia, Bélgica, Italia o Alemania. Las ZBE, sin embargo, siguen ahí.
Diez años de sentencias que no cambian nada
¿Quién hace caso a los tribunales? En Valencia, una decisión política no judicial las eliminó. En Madrid, el alcalde que prometió quitarlas no lo hizo: las ha ampliado. Los conductores de fuera del municipio son los que pagan. El sistema es automático: cámaras que fotografían matrículas, multas que, si no se pagan, acaban en embargo con intereses. Los empadronados en Madrid están exentos. Los demás, no.
El peaje por kilómetro: el siguiente negocio
Mientras tanto, el siguiente paso se cocina en Reino Unido: cobrar por kilómetro recorrido en 2028, para sustituir la recaudación de los carburantes. Si un gobierno es capaz de mantener una ZBE ilegal durante una década, ¿qué le impedirá implantar el peaje por uso?
El que se compró el eléctrico para entrar en la ZBE, al final, pagó por algo que los tribunales ya habían declarado ilegal. Pero la multa sigue siendo la multa.