Markkus
Madmaxista
Esto es un determinismo histórico que no comparto. Se usa para cuestionar toda una cultura nacional en virtud de sus supuestas conexiones con algo que sucedió mucho después y que obedeció a otras causas.(mensaje citado en revisión)
Pues lo que te estoy diciendo: el papel desestabilizador del Banco de Inglaterra es responsable de gran parte de los males que afligen al mundo desde su fundación.(mensaje citado en revisión)
La diferencia estriba en que antes se hacían las guerras por intereses dinásticos y religiosos y después se hicieron por el capital. El que siguió sufriéndolas fue el mismo actor: el pueblo. Tan execrables son las viejas como las nuevas razones. Si alguna ganancia hubo es que este capital desarrolló las fuerzas productivas permitiendo un incremento del bienestar material y reducción de la mortandad. Y esto es relativo porque no es sino hasta tiempos recientes que el confort y sanidad público se democratizó.(mensaje citado en revisión)
Estoy de acuerdo en algunas cosas, otras las matizaría pero desde luego nada de lo que dices redunda en beneficio de España salvo si se quiere tener por honor no haber sido nuestra Patria colaboradora en la venida y construcción del mundo moderno. Entonces sí, nosotros nunca fuimos piratas o mercaderes, fuimos como he dicho en este hilo una civilización épico-religiosa, una civilización de soldados y frailes, un Imperio pre-moderno de valores nobiliarios. Pero esta grandeza, que existió y nos marcó, tiene su contraparte en el bajo desarrollo material de España, lo que la condenó a perder su Imperio, perder fuerza y finalmente a un papel marginal que es justamente el que le corresponde a países periféricos, países que en virtud de su escaso desarrollo material y científico-técnico terminan siendo absorbidos por el imperialismo financiero como ha sido el caso de España con el agregado que la debilidad española ya venía de antes del siglo XIX: previamente había sido satelizado en torno a Francia.(mensaje citado en revisión)
En cualquier caso estos consuelos son una reminiscencia de aquella pobreza hidalga auto-satisfecha y orgullosa de ser quién se era. Hay que aspirar a más. Y ahí están los ejemplos de la China actual o la Japón Meiji para ver y entender que había otra forma de hacer las cosas. Pero eso exigía un compromiso con el país, visión, calidad de mando e inteligencia política. España no tuvo unas élites que contaran con estos atributos. No servían al país, se servían a sí mismas del país. En ese liderazgo es inexcusable el papel del fundamentalismo religioso obstructor del pogre y la vida civil.
