En los años 80 ya se decía que las pensiones iban a quebrar.
En todos estos años las cajas de ahorro han desaparecido, varios bancos han quebrado, algunos de los mayores fondos de pensiones privados se han volatilizado con los ahorros de millones de personas, y varios de los adláteres de la privatización han pisado la trena por engañas y desfalcos varios.
Y las pensiones públicas ahí siguen, incólumes...
Hombre, de hecho se puede seguir estirando el chicle, si quieren. Lo cierto es que de 230.000 millones de gasto en pensiones, las cotizaciones cubren 170.000. Y cada año el déficit es peor.
Los bancos, cajas de ahorro, y cualquier empresa que tuviera 60.000 millones más de gastos que de ingresos durante años, obviamente quiebran. En el caso de las pensiones, se saca dinero del IRPF, IVA y, cómo no, deuda, que ya la iremos pateando hacia adelante para que la paguen nuestros ¿descendientes?
Y los números cuadran, claro. A base de tener a los trabajadores ahogados, sin deflactar el IRPF desde hace 11 años, a pesar de una subida del IPC del 25% desde entonces. No pasa nada, seguimos sin deflactar el IRPF y acabaremos todos pagando el tipo máximo. Genial... Para el gobierno. Mientras llega ese momento, pagamos el MEI, que es como esa piedrecita que no sabes en qué momento se te ha metido en el zapato.
Y la deuda ya se pagará. Total, con las previsiones de crecimiento infinito del PIB, todo cuadra. Si miramos la pirámide de población, no sabemos quién va a producir ese PIB incrementado, porque la base se estrecha y cada vez va a haber menos trabajadores y más gente viviendo del estado. Bueno, sí, serán los millones de forasteros que quedan por venir. Tendrán que vivir hacinados en pisos compartidos, mientras le pagan los viajes del imserso a su casero, porque no hay viviendas para todos. Viviendas, por cierto, que no se pueden construir porque la red eléctrica no las soporta (y espera a que en los próximos 20 años sustituyamos todo el parque de vehículos de combustión por eléctricos). Y si hay problemas con la electricidad, ya veremos con el agua. En Cataluña ya le vimos las orejas al lobo, pero nadie habla de hacer más embalses, que es cosa de facinerosos, solo de consumir menos.
Ah, todo cuadra: si los sueldos netos suben menos que el IPC, no nos quedará otra que consumir menos. Mira qué bien, un problema que se soluciona prácticamente solo. Un plan maestro. Ni a Rajoy se le habría ocurrido, que era el auténtico boss a la hora que dejar que los problemas se resolvieran solos.