La Tercera Guerra Mundial ya está en marcha
La Tercera Guerra Mundial ya está en marcha. Esa es la conclusión de quienes comparan la invasión de Ucrania con los preámbulos de la Segunda Guerra Mundial: primero una guerra civil, luego una invasión, y después una escalada global. Pero la historia rara vez anuncia sus catástrofes: el asesinato del archiduque Francisco Fernando no fue leído en su momento como el pistoletazo de salida de 1914. Los movimientos silenciosos llevan años produciéndose.
Las señales que preceden al conflicto
Quienes estudian los preámbulos de las grandes guerras señalan una lista de detonantes. Tropas rusas acumuladas en la frontera bajo la excusa de “unos ejercicios”. Movimientos inusuales en Königsberg. La orden del FBI para repatriar a los estadounidenses en Europa. Y la instrucción del GUR ucraniano pidiendo a la población que corra a los refugios ante un posible ataque nuclear. Antes de eso, habría elecciones controladas en Rusia y un reclutamiento masivo que ya se estaría fraguando.
¿Una guerra que ya pasó su punto de no retorno?
Otra lectura lo tiene claro: la guerra mundial comenzó en 2022. La guerra civil ucraniana viene de 2014. El mismo patrón que en la Segunda Guerra Mundial. Incluso hay quien retrocede más atrás: 2017, cuando Trump envió misiles y tropas a Polonia, o 2019, cuando submarinos nucleares rusos y americanos se atacaron. Para ellos, no es cuestión de si habrá guerra: ya la estamos viendo.
Si la historia es cíclica, estamos en el preámbulo. Si es ruido, todo habrá sido una anécdota. Pero los escépticos de hoy son los mismos que ignoraron las señales en 1914 y 1939. Quizá esta vez la predicción se equivoque.