La batalla por Ormuz y el petróleo: ¿tercera guerra mundial encubierta?
El estrecho de Ormuz, por donde pasa el 30% del crudo mundial, vuelve a ser epicentro bélico. Trump anuncia la toma del control del paso mientras Arabia Saudí bombardea el aeropuerto de Saná. La intensidad de los combates entre Estados Unidos e Irán no deja margen a la duda: la doctrina Rumsfeld-Cebrowski de guerra asimétrica global se despliega en el Golfo Pérsico.
El factor energético
Un cierre del estrecho dispararía el precio del barril por encima de los 150 dólares, según modelos de la Agencia Internacional de la Energía. Pero el verdadero shock no es solo el petróleo: el eje de resistencia que va de Palestina a Yemen busca romper el control occidental de las rutas energéticas. Irán ha roto el bloqueo aéreo sobre Yemen y Ansarolá promete represalias.
La economía de la guerra total
Detrás de los titulares hay un patrón: capítulos sucesivos en Palestina, Siria, Líbano, Irak y ahora Yemen. La pregunta no es si habrá escalada, sino cómo absorberán los mercados la disrupción logística y la inflación energética. Mientras, la digitalización financiera avanza en paralelo: ¿moneda digital o control totalitario?
La paradoja es que, con el crudo al alza y las cadenas de suministro tensas, los inversores parecen anestesiados. Hasta que el primer misil cierre el grifo.