En 2026 la apología machista sigue amparada en «es un personaje»
¿Cuánto hay de broma y cuánto de amenaza cuando alguien anuncia que va a agredir y matar a varias mujeres? La pregunta reapareció en una comunidad anónima cuando un mensaje detallaba un supuesto plan para engañar, agredir y acabar con la vida de
tres mujeres. La respuesta llegó sin matices:
apología de feminicidio, violencia machista explícita y amenaza de muerte. El autor del mensaje zanjó el asunto con un insulto y un «taluec».
¿Es humor negro o es un delito?
Lo publicado era un delito, no una figura retórica. El argumento central sostiene que
no es humor negro ni un simple «bardeo», porque la violencia de género se cobra vidas reales. En el intercambio se cita la cifra de una agresión a mujeres
cada once minutos. Frente a ese dato, la defensa del autor —un «se te ve enamorado» y poco más— duró menos que un caramelo a la puerta de un colegio.
La coartada del «personaje»
Ahí está el eje de todo: la idea de que el anonimato convierte una amenaza en ficción. La réplica fue quirúrgica:
el personaje es lo que eres cuando nadie te ve. Traducido, que esconderse tras un alias no rebaja ni un gramo la gravedad de lo escrito. No hubo contraargumento, solo insulto y huida.
El intercambio derivó después hacia terrenos más cómodos: el significado de «bardeo» —navaja o cuchillo—, el desperdicio alimentario por un sorteo de pierna de cordero y un alegato sobre lo público, de la sanidad a la dependencia. Cuando el fondo incomoda, siempre aparece alguien dispuesto a cambiar de tema.
Que en 2026 haya que explicar por escrito que amenazar de muerte no es una gracia ya dice bastante. Que el resto se emplee en aclarar si «bardeo» es una navaja o una marca francesa, dice lo que queda.