Piso versallesco en París vale menos que el ático de Ayuso
Entre los anuncios de lujo europeos hay una comparación que duele: un piso de inspiración versallesca en París se anuncia por 5,9 millones de euros. El ático de los años 60 de la presidenta de la Comunidad de Madrid, en cambio, se vende por medio millón más. La distancia entre ambos precios no es una anécdota inmobiliaria; es el resumen de una burbuja que ya no distingue entre la capital francesa y la española.
El barrio de Salamanca cotiza más que Versalles
El piso parisino, con sus lámparas de araña y su decoración de época, tiene un precio de salida de 5,9 millones. Hay quien lo describe con cierta admiración: el cristal de lágrimas, en este caso, no resulta ostentoso sino coherente con el conjunto. Pero el ático sesentero de la presidenta madrileña, ubicado frente a su propia residencia, supera esa cifra en aproximadamente medio millón. La ubicación y el efecto de tener a una autoridad política viviendo al lado se apuntan como factores de revalorización.
La especulación que no existe
Algunos análisis niegan que haya especulación inmobiliaria y apuntan a otras variables como el salario mínimo, pero el ejemplo del piso versallesco frente al ático madrileño sugiere lo contrario. Si un inmueble clásico y bien ubicado en París vale menos que un ático sin estilo en Madrid, algo huele en el mercado español, que la conversación califica sin ambages como la locura inmobiliaria de Europa. Con estos precios, la pregunta no es cuánto vale una casa, sino qué se está pagando realmente.