Batería nuclear china BV100: 50 años sin recarga y solo 100 microwatios
Una empresa de Pekín, Betavolt New Energy Technology, ha puesto en marcha la producción en masa de una batería nuclear del tamaño de una moneda. El modelo se llama BV100 y, según los datos que maneja la compañía, entrega 100 microwatios a 3 voltios y puede funcionar 50 años sin recargas ni mantenimiento. La noticia ha caído en un contexto de guerra comercial y aranceles cruzados entre China y Estados Unidos, con el yuan presionado y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, pidiendo una desescalada por considerarla insostenible. El anuncio, sin embargo, no ha despertado una adhesión unánime: la cifra de potencia ha sido el principal objeto de burla.
Qué es la batería BV100 y para qué sirve
El diseño es modular. Se pueden conectar varias unidades para aumentar la capacidad, y la empresa ha anunciado que este año lanzará una versión más potente, de un vatio. La compañía sostiene que no se calienta, no se descarga sola, no se incendia y no explota; cuando se agota, lo que queda es cobre, sin proceso caro de reciclaje. Funciona igual a -60 °C que a +120 °C, un rango que las baterías de litio no toleran bien. La BV100 ha ganado el premio a la innovación de la China National Nuclear Corporation y la empresa ha registrado varias patentes en el país. Su presidente y CEO, Zhang Wei, asegura que Betavolt es la única del mundo capaz de fabricar semiconductores de diamante de gran tamaño, tecnología clave también para supercondensadores y nanotubos de carbono ultralargos.
Los usos previstos: de marcapasos a microrrobots
Entre las aplicaciones que se mencionan están los sensores en misiones espaciales, los drones diminutos, los microrrobots, los marcapasos, los aparatos médicos y los dispositivos con inteligencia artificial. Cualquier cosa que necesite energía constante durante mucho tiempo y no permita estar cambiando pilas. La empresa prepara su expansión internacional, aunque no hay fechas concretas en el material disponible.
Las críticas: 100 microwatios y el fantasma de la radiación
La reacción más repetida ha sido la burla por la potencia. Un vatio, la versión anunciada para este año, sigue siendo una cifra ridícula para alimentar un móvil. Hay quien calcula que harían falta mil unidades para juntar un kilovatio y pregunta cuánto costaría cada pila. Otro argumento recurrente es el riesgo radiológico: se sostiene que una batería atómica de este tipo es un accidente nuclear portátil, un isótopo de vida media que libera radiación ionizante. La empresa no ha respondido a esas objeciones en el material disponible.
El trasfondo: China, los aranceles y el relato del progreso
El anuncio ha servido para reabrir la comparación entre modelos. Una parte de los mensajes celebra que China avance en tecnología mientras Occidente se enreda en regulación y burocracia; otra parte responde que el sistema comunista no es la causa del invento y que el iPhone lo fabrican también empresas chinas. En medio, la guerra comercial: un usuario afirma que China elevó los aranceles al 125% y devaluó el yuan, y Bessent admitió que la situación es insostenible. La batería BV100 es, por ahora, una promesa industrial con premio y patentes. El resto es discusión.
El futuro de la energía en miniatura, dicen desde Betavolt, ya ha arrancado. Lo que no está claro es cuándo dejará de ser una curiosidad de laboratorio con premio y se convertirá en algo que se pueda comprar en una tienda.