Migrantes con distintivo amarillo en los aeropuertos de Italia
En los aeropuertos de Italia, los viajeros que llegan de terceros países llevan ahora un distintivo amarillo cosido en la ropa. La imagen ha desatado una polémica inmediata: los críticos la comparan con la estrella de David que los nazis obligaban a lucir a los judíos. El gobierno de Giorgia Meloni no ha ofrecido explicaciones oficiales, y la práctica se conoce al menos desde esta semana.
La reacción no se ha hecho esperar. Mientras algunos consideran que es una medida de control necesaria, otros denuncian una humillación deliberada. El malestar ha llegado a España, donde la decisión de Italia coincide con el traslado de cientos de menores desde Ceuta a la Península, una operación que también abre un frente con Marruecos.
Lo más llamativo es el silencio de los aliados europeos. Ningún país ha salido a respaldar a Italia, y en España se lee como el síntoma de un aislamiento profundo: el gobierno español está solo frente a Marruecos, y la UE no parece dispuesta a mojarse.
El dato que descoloca llega de Ceuta: cientos de menores, según las informaciones disponibles. No hay una cifra oficial, pero el número basta para poner en contexto lo que ocurre en los aeropuertos italianos. Mientras unos marcan, otros trasladan. La UE mira hacia otro lado.