El porteo que frena la anexión silenciosa de Ceuta y Melilla
¿Prepara Marruecos en silencio la anexión de Ceuta y Melilla y el salto a Canarias? Es lo que sostiene una información de un medio de Casablanca, recogida con recelo por buena parte del análisis económico y geopolítico que circula estos días. La tesis tiene gancho. Choca, sin embargo, con un detalle incómodo: a Rabat, hoy, el statu quo le sale barato y rentable.
El negocio del porteo: por qué a Rabat le basta como está
Ceuta y Melilla no son solo banderas. Son dos economías sostenidas por el paso de mercancías y personas por sus fronteras. Una parte del análisis subraya que el cierre del tráfico comercial tras la covid pesa más en la vida diaria de la ciudad que cualquier reclamación territorial. Hay quien sostiene que el interés marroquí no es conquistar, sino negociar: mantener la presión y cobrar concesiones.
Según ese relato, la paradoja es de manual. Se argumenta que la izquierda mantuvo cerrada la frontera al porteo tras la pandemia, mientras sectores de la derecha y el localismo ceutí pedían reabrirla. El comercio, no la bandera. El cálculo completo de qué se gana y qué se pierde con cada apertura y cierre da para discutir un rato largo.
PP, PSOE y el partido musulmán de Ceuta: quién pacta con quién
En Ceuta nunca ha gobernado el PSOE porque no cuenta con el apoyo del MCyD, un partido local de ideario religioso con el que sí pacta el PP, según se recalca. De ahí la tesis incómoda: quien más facilidades concede no sería la izquierda, sino la derecha, sostienen voces que insisten en mirar los pactos y no los discursos.
La vía demográfica frente al desembarco militar
El escenario más repetido no es un desembarco, sino el peso de la población. Se habla de una anexión «democrática» por demografía, con plazos mínimos de 20 años y solo si a Marruecos le interesara. Canarias sería otro cantar: sin población marroquí suficiente, haría falta la fuerza, y ahí entrarían en juego terceros actores internacionales.
Así que, de momento, Ceuta, Melilla y Canarias siguen donde estaban. Trabajar en silencio tiene eso: casi nadie lo nota, salvo quien lo publica.
Datos que se manejan
- Plazo mínimo para una anexión por vía demográfica: 20 años
- Una información datada en 2023 reaviva la polémica
- El cierre del porteo en Ceuta se sitúa tras la covid