Ucrania abre la puerta a las funcionarias mientras la presión para reclutar mujeres crece
Un decreto aprobado en julio de 2024 permite la salida de Ucrania a las funcionarias, un colectivo que tenía restringida la movilidad desde principios de 2023 por considerarse esencial para el Estado. La medida llega en un contexto de creciente presión demográfica: con medio millón de bajas masculinas estimadas y una pirámide poblacional devastada, el gobierno de Zelensky busca evitar el reclutamiento femenino obligatorio, pero las señales apuntan a que es cuestión de tiempo.
Un privilegio para la élite burocrática
Las funcionarias ucranianas no son las profesoras o sanitarias que en España reciben ese nombre. En Ucrania, el término designa a un cuerpo administrativo de élite: unos 160.000 trabajadores, frente a los 3,5 millones de empleados públicos totales. Ese colectivo tenía vetada la salida del país por su papel en la maquinaria estatal. El nuevo decreto les abre una ventana de escape que muchos interpretan como un "pussy pass" para la clase privilegiada, similar a lo ocurrido en 2021, cuando la inteligencia militar avisó a los oligarcas de la invasión inminente.
Mientras tanto, más de 8 millones de mujeres en edad combativa (18-45 años) permanecen en el país. La tasa de desempleo femenino ronda el 80%, pero no por falta de trabajo, sino porque los hombres han muerto, huido o se esconden, y las mujeres han ocupado sus puestos. El gobierno ha ido recortando exenciones: minusválidos, estudiantes, padres de familia numerosa… y ahora los jóvenes de 18 a 22 años, que brevemente pudieron salir como presión a la UE, volverán a quedar atrapados.
Desesperación demográfica o estrategia calculada
Los datos del debate revelan un país exhausto. Se estima medio millón de muertos en combate, y los reclutadores buscan hombres "debajo de las piedras". La opción de recurrir a mujeres se ha evitado sistemáticamente, pese a que la población femenina duplica a la masculina en edad laboral. La idea de reclutar inmigrantes a cambio de residencia se descartó porque ahuyentaría a los pocos que llegan. Ahora, con la salida de las funcionarias, algunos ven una jugada de doble filo: eliminar a la élite que podría oponerse antes de lanzar el reclutamiento femenino masivo, que podría anunciarse el 1 de junio.
La pregunta que queda en el aire es si este decreto es el principio del fin del "pussy pass" femenino o simplemente la confirmación de que Ucrania libra una guerra asimétrica donde unos mueren y otros huyen. El dato que nadie contesta: ¿cuántas de esas funcionarias que ahora pueden salir están realmente en el país?
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