La plata se hunde un 35% y Trump confirma a Warsh para la Fed
El tramo que va del 26 al 31 de enero deja dos titulares cruzados. El miércoles la plata se desploma un 35% en un solo día, su peor jornada en 46 años, y el oro firma su peor sesión desde 1983, con un 13% abajo; entre ambos metales se esfuman 10 billones de dólares de capitalización. El detonante que circula es doble: toma de beneficios tras un enero de récords y el rebote del dólar con el nombramiento de Kevin Warsh como candidato a sustituir a Powell al frente de la Reserva Federal. Ese mismo día, Perth Mint suspende las ventas de plata por falta de inventario. La euforia de las semanas anteriores se da la vuelta en horas.
Qué se ha sabido
El desplome. La plata marca su peor día en 46 años con una caída del 35% y el oro su peor sesión desde 1983. Un mensaje cifra en 10 billones de dólares el capital destruido entre ambos metales, «más que el PIB de Japón», y señala que el platino firma la mayor caída de su historia. El mismo día, Perth Mint, una de las casas de moneda gubernamentales más importantes, suspende las ventas de plata por falta de inventario, y la Casa de la Moneda de EE.UU. hace lo mismo, según los enlaces que se comparten. Tras el rally de enero, el oro llegó a marcar un nuevo máximo de 5.418 dólares antes de volver a caer por debajo de 5.100.
El descuadre entre papel y físico. Un participante aporta cifras: posición neta corta de los bancos de 231 millones de onzas frente a un inventario registrado en la COMEX de 108 millones, una cobertura del 14% y un déficit anual proyectado para 2026 de 200 millones de onzas. Otro resume una conversación en la que se sitúa la plata de los ETF en 85 $/oz y la plata física en 122 $/oz, «mismo metal, dos precios».
La Fed. Trump confirma a Kevin Warsh como candidato a sustituir a Powell. El senador Thom Tillis bloquea temporalmente el nombramiento hasta que se resuelva la investigación sobre Powell. Se cita a Dario Perkins, de TS Lombard, para quien Warsh «parece más un oportunista que un halcón».
Las Cuentas Trump. Trump anuncia entre 3 y 4 billones de dólares para dar 1.000 a cada niño estadounidense, invertidos en acciones y fondos indexados, con arranque en julio de 2026. Otro mensaje apunta que la deuda para comprar acciones a crédito alcanzó 1,23 billones de dólares en diciembre, máximo histórico, y un tercero señala que el Shiller PE llegó a 41, nivel no visto desde la burbuja puntocom.
El dólar y las cripto. Trump declara que no le preocupa la caída del dólar y que Japón y China siempre han devaluado su moneda. Se enlaza un análisis sobre el plan de devaluación de Miran, con un 15% ya recorrido desde el pico de 2022. Se comenta el lanzamiento de USA₮, una stablecoin con Tether bajo el marco del GENIUS Act, con Anchorage Digital Bank como emisor y Cantor Fitzgerald como custodio. Tether acumula entre 116 y 143 toneladas de oro, más que Corea del Sur. Más del 90% del comercio entre Rusia, India y China se hace sin dólares.
Otros frentes. El bono japonés a 30 años supera el 4% por primera vez en su historia. El petróleo toca 70 dólares el barril, primera vez desde septiembre, con Irán anunciando para el fin de semana ejercicios navales con munición real en Ormuz. El ratio del S&P 500 medido en onzas de oro cae a 1,39, mínimo desde 2014. La Fed mantiene los tipos. Microsoft cae más de un 11% en bolsa tras presentar resultados. Guterres advierte de que la ONU podría quedarse sin fondos en julio. Se registra un registro policial en la sede del Deutsche Bank vinculado, según la prensa alemana que se enlaza, a un oligarca ruso. Corren rumores, sin confirmar, de un golpe de Estado en China con grupos de ejércitos concentrados en torno a Pekín. El FMI se prepara, según un titular enlazado, para un desplome del dólar.
Las posturas
El choque que ordena el tramo es el de la manipulación. Un participante sostiene que la plata es un canario en la mina y que las barras físicas mandan, mientras otro responde que el argumento de la manipulación es cómodo y que China y Rusia llevan años acumulando oro sin que el precio se lo hayan impedido. Otro añade que el objetivo de sostener el precio a la baja era preservar la supremacía del dólar y que con los ETF «por 500 contratos había una onza de oro física disponible».
Sobre el desplome hay dos lecturas contrarias. Una parte lo celebra como señal de que un banco ha quedado liquidado; otro participante denuncia el doble rasero del hilo: cuando los metales suben es porque quiebra un banco y cuando bajan también.
En política monetaria, se discute si Warsh es un halcón o un oportunista. Un mensaje defiende que con 38 billones de deuda y más de un billón en intereses anuales el único camino es el default inflacionario, y que la deflación tecnológica de la IA servirá de excusa para monetizar.
Sobre la tokenización, las posturas se dividen entre quien ve una nueva infraestructura regulada y quien avisa de que el problema es el custodio: el token es un registro que depende de un tercero que puede quebrar, estafar o ser confiscado. Un tercero resume que las stablecoins son «la misma moneda fiat, con vías más rápidas y vigilancia total de serie».
En el frente inmobiliario, se defiende que es un mercado de deuda disfrazado y que, al contraerse el crédito, la caída del colateral retroalimenta la caída de precios; otro responde que sin construir y con población creciente tampoco es fácil que baje.
Lo que se ve en la calle
Un forero cuenta que un numismático que se jubiló en diciembre ha vendido todo su stock de monedas y sellos en el último trimestre, material que nunca pensaba colocar. Varios mensajes describen a panaderos y peluqueros entrando en plata y oro, y a jóvenes que «pasan de remar» por creer que cuatro inversiones les harán millonarios. Otro relata la conversación con un vecino hipotecado que presume de patrimonio mientras boquea. Y un tercero cuenta que en la ITV no había nadie en un sitio que siempre está lleno, porque a final de mes la gente prioriza la comida.
Lo que cambia respecto a antes
Hasta este tramo los metales encadenaban récords. Ahora la plata cae un 35% en un día y se rompe la racha: la discusión ya no es cuánto sube, sino qué significa una caída así mientras el físico escasea. Entra en escena el nombramiento de Warsh y con él la pregunta de si la Fed será halcón o paloma. Entra la tokenización y las stablecoins institucionales como tema propio. Entra Irán y Ormuz por la vía del petróleo. Y aparece, sin confirmar, el rumor de un golpe en China. La euforia de una parte del hilo cambia de registro: del aviso al regodeo.