Los metales preciosos, el oro principalmente desde dominio anglosajón, son la reserva de valor. Sobre ellos se pueden construir diferentes sistemas monetarios sin que cambie el hecho de que son la reserva de valor comúnmente aceptada.
Lo normal es que se use un token con un cambio fijo respecto al oro que representa. En las últimas décadas, el token ha dejado de tener un cambio fijo y el oro ha fluctuado respecto al token pasando de 35$ la onza a los casi 2700$ actuales.
El control del precio del oro respecto token sin cambio fijo de las últimas décadas es la gran obsesión de las autoridades monetarias que emiten dicho token. Guerra cognitiva contra la población para que no entienda la función de reserva de valor de los metales preciosos, promoción de alternativas de inversión que crean burbujas especulativas y finalmente derribar cualquier gobierno que desafíe el token monetario de EEUU.
Un token sin cambio fijo respecto al oro hay que imponerlo. El oro no hay que imponerlo, ya que es, la reserva de valor neutral común a diferentes culturas desde hace siglos. En estas décadas los bancos centrales no han dejado de tener oro en sus bóvedas.
Un token con cambio fijo no hay que imponerlo si hay confianza entre las partes como se puede ver con la stable coin que están usando Rusia e Irán.
En resumen, se puede debatir que token sustituirá al dólar, si tendrá un cambio fijo respecto al oro o si seguirá fluctuando libremente como ahora pero lo que está claro es que los metales preciosos son (y van a seguir siendo) la reserva de valor.
Tenemos que buscar un rato y hacer otro video.