El BCE admite que los tipos subirán más de lo previsto
Ni la inflación era transitoria ni la subida de tipos será breve. El BCE ya no puede sostener el relato: el precio del dinero tendrá que escalar más alto de lo que el propio banco anticipaba. La admisión no sorprende a quienes llevaban meses avisando de que se llegaba tarde; ahora toca pagar la factura.
Un septiembre caliente, un cierre de año por encima del 4%
Los escenarios que circulan en el mercado no descartan una subida de 0,75 puntos el próximo mes, con el precio del dinero superando el 3% y cerrando el año por encima del 4%. El análisis más duro reclama un 5% de inmediato, siguiendo la lógica de que los tipos llevan años anclados en terreno de emergencia mientras la inflación campaba a sus anchas. La pregunta incómoda es para qué se esperó tanto.
La banca, el gran agujero de la transmisión
Lo que nadie regula es la otra pata: los grandes bancos españoles mantienen la remuneración del ahorro en el 0% para la mayoría de los clientes, mientras en otros países los mismos grupos ya pagan por los depósitos. El resultado es que la subida de tipos encarece las hipotecas variables con una velocidad cruel, pero el ahorrador no ve ni un euro. Si a eso se añade la inflación real acumulada desde 2020, estimada en el 25%, los tipos oficiales siguen en negativo: el BCE está subiendo tipos desde un agujero. Mientras tanto, corre el chascarrillo de que los intereses de la deuda pública española se devuelven en Sugus.
Septiembre traerá un movimiento mayor de lo habitual, pero el destino final del precio del dinero dependerá de si la inflación cede antes de que la economía se rompa. La banca tiene la llave de la transmisión, y no parece dispuesta a girarla.