Europa sufrió el junio más caluroso de su historia: 20,74 °C de media
Mientras la clase política discute el calendario electoral, los termómetros no dan tregua. El servicio Copernicus acaba de certificar lo que muchos intuían: junio de 2024 ha sido el mes más cálido jamás registrado en Europa Occidental, con una temperatura media de 20,74 °C, 3,05 °C por encima de la media histórica del periodo de referencia. El dato llega cuando los efectos del fenómeno El Niño apenas comienzan a notarse, lo que sugiere que lo peor aún está por llegar.
La paradoja es que este récord térmico no mueve al grueso de la población a cambiar hábitos. Una parte del discurso público oscila entre el negacionismo disfrazado de escepticismo y el «a mí que me registren» del que prefiere el aire acondicionado a renunciar al coche. Otros, directamente, invocan el darwinismo climático o acusan a la izquierda de utilizar el calentamiento como excusa fiscal.
Pero los números son tozudos. Según Copernicus, las temperaturas de la superficie del mar en el Atlántico norte también batieron récords para un mes de junio. Eso, unido a la ola de calor que asfixió a media Europa, disparó el consumo eléctrico para refrigeración y puso a prueba sistemas sanitarios y agrícolas. El coste económico de un verano así se deja sentir en la factura de la luz, en las primas de seguros y en la productividad.
Del calentamiento global al cambio climático: un cambio de nombre que no engaña
Hay quien recuerda que antes se hablaba de «calentamiento global» y ahora se usa «cambio climático». El argumento: el nuevo término vende mejor. Pero los datos de Copernicus muestran que el calentamiento es global y medible. Las temperaturas medias no dejan de subir, y junio de 2024 es un hito más en una tendencia imparable. Quien dude de la tendencia, que explique los 20,74 °C.
El verdadero debate no es si el clima cambia, sino cómo gestionamos sus consecuencias. Con unas arcas públicas tensionadas y una población que se resiste a pagar más impuestos verdes, el verano de 2024 puede ser el prólogo de lo que vendrá. ¿Estamos preparados para un futuro de récords térmicos cada año?