Experiencia en un Compro Oro

carlosmartinez

Madmaxista
Desde
21 Nov 2010
Mensajes
39
Fruta
12
Aquí va mi historia.
Hoy he quedado con otra persona para comprarle unas monedas de plata. El quería que comprobara que eran auténticas y hemos entrado en un compro-oro para comprobarlo con la excusa de cuanto nos darian por ellas. El dependiente tenia rasgos árabes, pero era muy majo. Al preguntarle nos ha contestado que nos daria 10 céntimos por gramo, es decir, 100€ por Kg.
Todo el rato decia que el no podia comprarnos esas monedas porque eran como lingotes y que volviéramos al dia siguiente que hablaria con un amigo que nos la compraria a 20€ la onza.
Al final las ha pesado cuando se lo hemos pedido y todo correcto, hasta el diámetro.

Lo que más me ha sorprendido es que todo el rato rechazaba la moneda, no la queria comprar.

Un saludo a todos.
 
para llevar plata para fundir no te hacen caso si no llevas varios kilos...

si el señor no compra plata de forma regular, se va a encontrar con unas monedas que no va a poder vender.

es simplemente que no tiene capacidad de acumular grandes cantidades, para ir luego a venderlas para fundir. su amigo sí, por eso su amigo paga más...
 
Aquí va mi historia.
Hoy he quedado con otra persona para comprarle unas monedas de plata. El quería que comprobara que eran auténticas y hemos entrado en un compro-oro para comprobarlo con la excusa de cuanto nos darian por ellas. El dependiente tenia rasgos árabes, pero era muy majo. Al preguntarle nos ha contestado que nos daria 10 céntimos por gramo, es decir, 100€ por Kg.
Todo el rato decia que el no podia comprarnos esas monedas porque eran como lingotes y que volviéramos al dia siguiente que hablaria con un amigo que nos la compraria a 20€ la onza.
Al final las ha pesado cuando se lo hemos pedido y todo correcto, hasta el diámetro.

Lo que más me ha sorprendido es que todo el rato rechazaba la moneda, no la queria comprar.

Un saludo a todos.

Te has equivocado, no era arabe, era hebreo. Hoy he visto algo raro en un local, juraria que estaba cerrando un compro oro, pero es que hay tantos que igual era otro mas que estaba abriendo. El proximo dia lo confirmare. Si ha cerrado solo significa que ha dejado secos a los Leoneses. El otro dia iban dos simple hablando de sus sencilla y se echa a reir al ver un compro oro y dice "mira compran oro, yo es que no tengo nada; Anda compran plata, yo solo tengo esta pulsera".

Ahora que caigo, ¿las monedas que comprarias no serian de 20 gramos cuadradas o con forma de rombo?. Es que esas no son de plata, son aleacion. Si te pagaba 10 centimos era porque como mucho habia un 20% de plata.

¿No te habran colado algo con esta forma no?

You must be registered for see images
 
Última edición:
Te has equivocado, no era arabe, era hebreo. Hoy he visto algo raro en un local, juraria que estaba cerrando un compro oro, pero es que hay tantos que igual era otro mas que estaba abriendo. El proximo dia lo confirmare. Si ha cerrado solo significa que ha dejado secos a los Leoneses. El otro dia iban dos simple hablando de sus sencilla y se echa a reir al ver un compro oro y dice "mira compran oro, yo es que no tengo nada; Anda compran plata, yo solo tengo esta pulsera".

Ahora que caigo, ¿las monedas que comprarias no serian de 20 gramos cuadradas o con forma de rombo?. Es que esas no son de plata, son aleacion. Si te pagaba 10 centimos era porque como mucho habia un 20% de plata.

¿No te habran colado algo con esta forma no?

You must be registered for see images

No, eran onzas normales. Koalas y maples, nada raro.

Y lo que dices que has visto cerrar un compro oro, donde yo vivo cerró uno al poco de abrir, y eso que era el único de la ciudad que yo conociera.
 
No, eran onzas normales. Koalas y maples, nada raro.

Y lo que dices que has visto cerrar un compro oro, donde yo vivo cerró uno al poco de abrir, y eso que era el único de la ciudad que yo conociera.

Pues koalas y maples no necesitan comprobar su autenticidad. Son de las moneda mas conocidas. Pues menudo negocio si te paga a 4 - 20 euros por moneda.

Ahora mismo tenemos aqui unos 5 compro oro en un radio de 2 km cuadrados. No se si he visto hoy uno de esos 5 cerrando o abriendo un sens, es que hay tantos en la misma calle que no se. El proximo dia lo confirmo. Pero no se de donde saca la gente tantas joyas para que sigan abriendo nuevos locales.
 
Última edición:
El verdadero pulso de la crisis se toma en los negocios de 'compro oro' l Abunda la clientela fija, que poco a poco se va deshaciendo de piezas acumuladas durante años l En unos casos aparece el componente emocional, en otros sólo una transacción l Las historias se envuelven en pañuelos de tela.

La muyer llama al timbre y espera frente a la puerta. La chica aparece detrás del mostrador, viene de otra habitación, tal vez entretenida con cualquier pasatiempo. Acciona el interruptor invisible a un metro del suelo y la puerta se abre. La muyer entra, buenos días, desciende por una rampa con cuidado de no resbalar, lleva un vestido demasiado otoñal para el calor que hace y unas esparteñas muy usadas. Mantiene las gafas de sol en su puesto, sobre la nariz. Se acerca al mostrador, donde espera la joven con una sonrisa detrás del cristal protector. No pueden tocarse. Sólo una pequeña ranura, sobre el hueco pertinente fijado en el mostrador, permite la transacción con todas las garantías.

La chica conoce a la muyer. No es la primera vez que va por allí. Espero que no traiga hoy tantas piedras, le dice, que luego cuesta mucho separarlas. 😛inocho: No, no, promete ella, he encontrado estas cosas en mi casa, a ver qué me puedes dar. La muyer abre su bolso y extrae un pañuelo de tela que abre en su sección del mostrador. Aparecen allí algunas piezas cómplices del oro, un reloj de caballero, un par de anillos, una medalla con una cadenita, un collar y algo que parece una insignia.

Ahora me he atrevido a mirar en el cajón de mi mar1, fíjate, y esto no lo quiero, a ver qué me puedes dar por el reloj. La muyer lo introduce en el hueco por la ranura del cristal. La chica lo toma, lo pesa, aplica el instrumental necesario, observa las imperfecciones con una lente y aplica el aparato electrónico que mide la pureza del oro. Son 24 quilates, si lo separamos todo quedará en tantos gramos. La muyer asiente. Confía plenamente en el dictamen de la chica. :tragatochos:

Este negocio de compro oro de la calle Carretería tiene el sabor aséptico de todos los establecimientos del ramo. Un habitáculo estrecho, que apenas podrían compartir cinco personas de pie, como para acusar a la conciencia. El cristal y el mostrador secundan al vacío. Hay advertencias contra ladrones, cámaras de seguridad y tablas que anuncian el valor del oro, cambiante cada día como el del petróleo. En periodo de crisis es cuando más beneficios se obtienen por la venta de oro y piedras preciosas. Lo sorprendente es que aquí abunda, con mucho, la clientela fija. Personas que poco a poco se van deshaciendo de piezas valiosas reunidas durante años, tal vez presentes de personas que se alejaron, adquisiciones propias que se quedaron en lo más hondo de los baúles.

A veces se percibe una implicación emocional en lo que se está ofreciendo: el vendedor actúa entonces en silencio y exhala cierta prisa. 😛ienso: Pero no es el caso de esta señora, que comenta la jugada alegremente con la joven que la atiende. De nuevo habrá que separar más piedras del collar, y los anillos se quedan en 18 quilates. La insignia parece una moneda. Tiene un rostro esculpido de perfil. Esto iba en un cofrecito, se lo dieron a mi mar1 por tal mérito. Bingo: 24 quilates, buena pieza. El total parece satisfacer a la muyer, que sonríe mientras entrega su carnet de identidad a la chica. La fotocopia, la ficha, el procedimiento habitual. Uno imagina una cómoda saqueada hasta las heces, y la libertad en el ánimo para deshacerse de cualquier joya, tal vez una necesidad urgente. Más difícil es imaginar las manos, cuellos, muñecas y solapas que lucieron lo que en unos días, transcurrido el plazo legal del depósito, terminará fundido en un magma común, sin memoria.

En esa clientela fija abundan las muyeres. Jóvenes, mayores, casi siempre discretas. Saben lo que vale el oro. Los hombres que más resueltos se brindan son etnianos,:roto2: expertos en renovar el colorao de sus ajuares con frecuencia. Esta vez es una progenitora de 30 años la que entra al local con su descendiente pequeño. Saca de su bolso un saquito blanco cerrado con un hilo dorado. Lo abre y extrae una medalla de oro en la que se ve un Crucificado. La llevé en mi Primera Comunión, no creo que vaya a necesitarla. Renovarse es morir. Aunque sea un poquito.

 
Todo el tesoro de España dirección China, pero no os preocupéis, esto también va a petar de un momento a otro
 
La chica lo toma, lo pesa, aplica el instrumental necesario, observa las imperfecciones con una lente y aplica el aparato electrónico que mide la pureza del oro. Son 24 quilates, si lo separamos todo quedará en tantos gramos. La muyer asiente. Confía plenamente en el dictamen de la chica. :tragatochos:

Alomejó es que eran 36 y la chica le robó 12, menudo periolisto.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.051.725
Mensajes
58.221.455
Miembros
190.874
Último miembro
selenio12

El blog de burbuja.info

Volver