Soneto del calor humano
En la sala cerrada el aire espera,
quieto el cristal del frío termómetro;
marca veinte y dos décimas, sobrio
como un mundo sin pulso ni frontera.
Entra un cuerpo, y el número altera:
dos décimas ascienden, lento y dócil.
Luego otro paso cruza el umbral dócil
y el mercurio vuelve a su carrera.
¿Es así nuestro calor compartido,
suma exacta de piel y de aliento,
aritmética simple del latido?
¿O es el calor un gesto, un movimiento,
algo más que un grado dividido
cuando un cuerpo le da vida al viento?
Esto de chatgpt es muy útil para responder a
@panaderia.