Facebook cae a PER 15: el desplome que parte en dos a los inversores
La acción de Facebook llegó a rozar los 290 dólares en el premercado antes de desplomarse un
22% y quedarse en torno a 250. Con ese precio, el múltiplo sobre beneficio se comprime hasta un
PER de 15, la cifra que se repite en las mesas de análisis y que ha abierto una brecha entre dos relatos incompatibles. Para unos es una oportunidad como pocas; para otros, el principio del fin. La discusión no va de gustos: va de si una empresa que ingresa más pero no suma clientes nuevos merece un PER de 15 o de 30.
¿Qué significa que Facebook cotice a PER 15?
Un PER de 15 indica que el mercado paga quince veces los beneficios anuales de la compañía. Es un múltiplo de empresa madura, casi de
utility, y no el de una tecnológica que presume de crecer entre el 20% y el 25% anual. De ahí el argumento más repetido: con ese ritmo de crecimiento, un PER de 30 sería mucho más lógico, y eso equivaldría a
doblar la valoración sin tocar nada más.
El cálculo, en todo caso, no es unánime. Interactive Brokers lo sitúa en
23; otras fuentes lo dejaban en 20 respecto al año anterior y en
21,4 respecto a beneficios futuros. Entre 15 y 23 hay mucha distancia, y esa horquilla es justo lo que separa al que compra del que huye. Sirve de contraste el recuerdo de PayPal, que se pagaba a PER 70 antes de su propio desplome: entonces nadie discutía el múltiplo.
Cero clientes nuevos y un 20% más de ingresos: la contradicción
El dato que encendió todas las alarmas es de los que no se olvidan: por primera vez desde su creación, la compañía
no sumó ni un solo usuario nuevo. Si el motor de crecimiento era el número de cuentas, el motor acaba de pararse.
Sin embargo, los ingresos aumentaron un 20% respecto al mismo periodo del año anterior. La cuadratura del círculo tiene una explicación incómoda: si no entran más clientes pero se les cobra más, el crecimiento sale del bolsillo de los anunciantes que ya estaban dentro. Alguien lo resume sin paños calientes:
si no tiene clientes pero les cobra el doble. La pregunta es cuánto tiempo aguanta esa cuerda antes de que el anunciante mire la factura y se plante.
TikTok, Oculus y una caída de red en el peor momento
El otro frente es la edad. Las redes sociales son
generacionales, y la nueva generación está en TikTok, no en el muro de Facebook. El intento de ganar tiempo se llama metaverso y tiene un coste visible: los dispositivos Oculus se venden perdiendo dinero, lo que convierte la apuesta de futuro en una sangría presente.
A eso se suma un golpe de mala suerte con fecha. La caída de red que dejó la plataforma sin servicio durante horas llegó en el peor momento posible y sirvió de empujón para que parte de la comunidad migrara a Telegram. Y queda el detalle simbólico:
cambiar de nombre a Meta cuando en teoría se estaba en la cima no ayuda al relato. Hay quien lee ahí la señal de que algo se estaba rompiendo por dentro mucho antes que el gráfico.
Por qué los propios empleados venden acciones
Buena parte del sueldo de un ingeniero se paga en
RSU (unidades de acciones restringidas), y el vesting es cuatrimestral. El primer reparto del año cae en lunes. Muchos empleados las liquidan de inmediato para comprar índices o empresas de la competencia, y solo pueden operar cuatro veces al año, dentro de las ventanas habilitadas.
Traducido al gráfico: si en los días siguientes aparece volumen considerable y alguna caída extra, no hay misterio que resolver. Hay quien sostiene que este calendario interno pesa más en el precio a corto plazo que cualquier titular macroeconómico.
De 290 a 190: los soportes que van cayendo
La caída fue por entregas. El precio cedió hasta
246 en el mercado posterior; después el soporte de 220 no aguantó; luego los 200 puntos tampoco; y la acción llegó a tocar los
190 antes de cerrar en 207. En el premercado siguiente cotizaba en 197, con órdenes colocadas por debajo de los 192 dólares y quien directamente espera verla en 150. El rango que manejan los más templados va de 180 a 230, lateral durante todo el año.
En medio, acusaciones cruzadas de manipulación y una cifra que impone: mover un 22% de capitalización significa
miles de millones cambiando de manos en cuestión de horas. Hasta se recuerda que Zuckerberg lloró, según recogió la prensa británica, cuando vio el tamaño del descalabro.
Hay un detalle que retrata mejor que cualquier análisis el estado de la cuestión: la acción es a la vez la
más vendida y la más comprada en varias plataformas. Interés máximo y miedo máximo, en el mismo valor, el mismo día. Con PER 15 o con PER 23, nadie ha resuelto todavía cuál de las dos emociones tiene razón.