Irene Montero desata críticas al describirse como «puta» en su biografía
La exministra de Igualdad ha vuelto a generar controversia tras una actualización en su perfil de Bluesky —plataforma que abandonó hace un año— y que todavía se mantiene en Twitter. En la descripción, Irene Montero se autodenomina con un término soez que ha reabierto el debate sobre su idoneidad profesional como psicóloga. Las críticas no se hicieron esperar, centradas en dos frentes: el intrusismo laboral y la estabilidad mental de la política.
El trasfondo político de un insulto
La polémica trasciende lo personal. Montero, militante de Podemos, ha sido objeto de ataques recurrentes desde sectores conservadores. Sin embargo, esta vez el foco no está tanto en su gestión al frente del Ministerio de Igualdad sino en su autodefinición. La pregunta que surge es si la descripción es una provocación deliberada, un desliz o una muestra de lo que algunos consideran una falta de juicio.
La sombra del intrusismo en la psicología
Otro aspecto señalado es su titulación. Montero es licenciada en Psicología, pero desde ciertos ámbitos se pone en duda su capacidad para ejercer. La Asociación de Psicólogos de Madrid ha guardado silencio, pero el eco de voces que reclaman un control más estricto sobre el ejercicio profesional se ha intensificado. El caso recuerda a otras polémicas similares, como la de la periodista Coro Cillán, acusada de intrusismo por investigar el 11-M sin ser psicóloga.
Del relato oficial a la ironía social
Lo que comenzó como una anécdota en una red social se ha convertido en un síntoma de la polarización. Mientras unos ven una broma de mal gusto, otros interpretan la autodescripción como una confesión. El dato curioso: la biografía de Bluesky lleva un año sin actualizarse, lo que sugiere que Montero abandonó la plataforma justo después de publicarlo. El silencio oficial no ha hecho más que alimentar las especulaciones.
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