Militares sin porras: el despliegue de Ceuta que alimenta el 'paripé'
La imagen recorre las redes sociales: una fila de militares y policías en Ceuta, sin porras, sin material antidisturbios, mientras las personas que han cruzado la frontera ya están en territorio español. Bastó eso para que el calificativo de “paripé” llenara los comentarios.
Detrás del sarcasmo hay un debate real sobre el papel del Ejército en la frontera. Hay quien sostiene que el despliegue es pura escenografía: si los efectivos no portan medios de intervención, su función se limita a posar para la foto. En la acera de enfrente, se recuerda que el soldado no es un policía y que su misión es obedecer las órdenes de los responsables políticos. La cadena de mando, en cualquier caso, termina en el Ministerio del Interior y en Moncloa.
Las cifras que no cuadran en la crisis de Ceuta
Como telón de fondo, un dato atribuido al periodista Javier Ruiz descoloca: de los 60.000 que habrían entrado, 80.000 han regresado. Imposible a simple vista, pero revelador del desorden informativo que rodea a cada episodio de presión migratoria. A eso se suma la mención a los 1.500 presos indultados por Mohamed VI, una decisión que en el análisis geopolítico se interpreta como pieza del tablero fronterizo.
Para terminar, la imagen condensa la paradoja: un dispositivo militar desplegado para no intervenir, mientras las cifras oficiales no se sostienen. Los militares siguen ahí, sin porras, y la crisis migratoria sigue su curso. Que cada cual saque sus conclusiones.