La muerte del arquitecto Juanpere da un giro nueve meses después
Los Mossos d'Esquadra han detenido en Madrid a la pareja sentimental del arquitecto Josep Juanpere, fallecido el 26 de diciembre en su residencia de
Baqueira (Lérida). La autopsia apuntó inicialmente a una muerte por causas naturales, pero las circunstancias que rodearon el fallecimiento llevaron a los Mossos a investigar lo ocurrido. El arresto llega nueve meses después. Los indicios concretos que lo sostienen no han trascendido.
Qué se sabe de la muerte de Josep Juanpere
El arquitecto era
gran amigo de Isak Andic, un vínculo al que la cobertura mediática ha dado un peso notable. Para parte de esa cobertura, ese apellido ha pesado más que la obra profesional del fallecido, y las piezas del caso se han montado alrededor de él.
Los hechos, desnudos, son escasos. Un fallecimiento en una segunda residencia de montaña, una autopsia que en primera instancia descarta la mano ajena y una detención que llega tarde. Muy tarde.
Por qué se detiene a la pareja nueve meses después
Aquí el caso deja de ser una nota de sucesos y se convierte en un ejercicio de especulación. Hay quien lee la demora como prueba de que la causa natural nunca cuadró: si la autopsia hubiera sido concluyente, el arresto no habría llegado. Enfrente pesa el argumento contrario —nueve meses es un plazo habitual en una instrucción compleja, y una detención no equivale a una condena—.
Lo que circula estos días son reconstrucciones sin verificar: que no se avisó a emergencias de inmediato, que se esperó a la llegada de un familiar, que detrás hay un asunto de herencia. Nada de eso está confirmado.
Presunta es la palabra que debería acompañar cada línea, aunque estropee el titular.
El amigo famoso y la sombra que alarga el caso
Hay quien ha querido ver un patrón en dos fallecimientos que la opinión pública ha decidido mirar con lupa. Dos muertes no hacen una serie. La amistad con Andic explica la atención mediática, no la investigación.
El caso queda donde estaba: una detención y una pregunta sin respuesta. Qué vio la autopsia que no dijo, o qué se supo después, es justo lo que sigue fuera de alcance.