González exige a Sánchez dimitir o elecciones tras el caso Koldo
¿Debe
Pedro Sánchez dimitir o convocar elecciones? Esa es la pregunta que sobrevuela la política española tras la condena del caso Koldo. El ex presidente Felipe González ha sido tajante: «dimitir o convocar elecciones», en un acto en Toledo junto a Emiliano García-Page. La sentencia que condena a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel y a su ex asesor Koldo García a 19 ha reabierto el debate sobre la legitimidad del Gobierno.
Page no se quedó atrás: equiparó la situación a la del caso Gürtel, que en 2018 provocó la caída de Mariano Rajoy mediante una moción de censura. La comparación es incómoda para el PSOE: entonces se argumentó que una condena por corrupción hacía insostenible mantener al Gobierno. Ahora, con una condena mucho más grave en un caso que implica a altos cargos del partido, el Ejecutivo de Sánchez se agarra a la aritmética parlamentaria.
Pero la cuestión va más allá de los números. La legitimidad política no se mide solo en escaños. Cada día que Sánchez se mantenga aferrado al poder mientras un ex ministro del PSOE ingresa en prisión, el relato oficial se debilita. La oposición interna ya no es solo del PP; es del propio fundador del partido.
El problema de fondo es que en España no existen mecanismos de revocación eficaces. La moción de censura es un instrumento demasiado pesado, y la dimisión voluntaria, un gesto que pocos políticos están dispuestos a hacer. Sánchez, que ha demostrado una capacidad de resistencia casi ilimitada, probablemente optará por aguantar. Ya lo dijo alguien: pedir a Sánchez que dimita es como pedir a un adicto que lo deje. Muy difícil, por no decir imposible.