La ultraderecha francesa se rompe: ¿quién sucederá a Marine Le Pen?
Marine Le Pen no repetirá como candidata. Su sustituto, un liberal de perfil macronista comprometido con una supuesta aristócrata, ha encendido las alarmas en el sector más duro. El cisma es real, y las críticas apuntan a que la Agrupación Nacional se ha convertido en una sucursal del sistema, igual que Vox en España.
El relevo que divide
La noticia cayó como un jarro de agua fría entre los seguidores más fieles: Marine Le Pen no será habilitada para optar al Elíseo. En su lugar, el partido impulsa a un perfil descrito como “liberal a lo Macron”, con vínculos sentimentales con una mujer que se presenta como aristócrata. Para muchos analistas, esto confirma que la formación ha abandonado cualquier atisbo de ruptura real con el establishment.
Zemmour, Trump y la coherencia perdida
Mientras Marine Le Pen se alejaba de la órbita trumpista, Éric Zemmour se fotografiaba con Donald Trump. La pregunta que resuena: ¿por qué Zemmour sí y la Agrupación Nacional no? La respuesta, según el análisis dominante, es que el partido de Le Pen ha preferido moderar su discurso para contentar a los empresarios, como se ha reconocido abiertamente: “hay que convencer a los empresarios de que te vas a portar bien si quieres llegar al Elíseo”.
El fantasma de la financiación externa
Las críticas también se dirigen a la financiación. Se menciona una fundación denominada Jan Yahwe, de carácter socialista, que habría influido en la retórica de la derecha española. Ramiro Lederma Ramos repitió una frase atribuida a Jan Yahwe: “solo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener patria”. Ironías del destino: quienes se dicen patriotas beben de fuentes ajenas.
El cierre del acto fue accidentado: pocos asistentes, amenazas de cancelación y una petición de donativos que recordó más a un canal de streaming que a un mitin político. La guerra civil en la extrema derecha francesa está servida, pero el desenlace es incierto. Lo único seguro es que el modelo de oposición sistémica no convence ni a los suyos.