Para dejarlo claro....
Nuestro mejor activo serían personas filósofos, antropólogas, sociólogas (psicólogos descartados por motivos de intereses principalmente), deberíamos cuirdarlos (no digo hacerles la bowling), pero sí que aporten una forma para todos.
Este tecnicismo, BTC en general, y su sistema (orgánica, funcional, sociologócia y ¿políticamente?), si lo véis como humanos de Tierra, es sólo un parche más... La tecnología (aunque fuera contextualmente robusta) no va a salvar a que las personas se sientan solas... Quizás la moneda energética (que no su complemento tasa carbónica), podría ser una solución consistente.
Claro está que cada uno primero él, entonces...
Soy de la opinión que la inflación es inmoral en un mundo donde cada vez está más claro que los recursos son finitos y no van a bastar para la población total. En este contexto, el hecho de que se exija mediante inflación producir más por el mismo plato de lentejas cada año constituye para mí la progenitora del cordero de toda la inmoralidad que impregna cada vez más nuestros actos. Contaminación, obsolescencia planificada, precariedad laboral, corrupción, fusiones empresariales y oligopolios corporativos, creo que son mecanismos de defensa anti-inflación que se están manifestando cada vez de forma más evidente.
No se trata pues de mero tecnicismo o tecnocratismo, liberarnos de los orate de la FED y el BCE, o al menos hacerles la competencia con un sistema monetario alternativo, no es baladí, creo que es la progenitora de todos los movimientos revolucionarios democráticos y no estoy poniéndome dramático.
Creo que Bitcoin es la primera oportunidad de tener auténtica democracia, pues esta no existirá jamás hasta que no haya democracia en lo monetario. Hablar de filósofos y demás me parece bonito, pero utópico, no podrás construir un sistema sarracena si al hacerlo implica que el estado acabe contigo y con toda tu vida de esfuerzo mediante el latrocinio de la inflación, tarde o temprano volveríamos a lo mismo, a la ley de la selva, por muy buenas intenciones que quisiéramos poner.
A los que comparan esto con Nueva Rumasa, francamente, no se han enterado de la misa la media o vienen a trolear aposta.
El bitcoin es el oro en su versión digital, el algoritmo que hay detrás es brillante, implica exactamente una metáfora clavada de la búsqueda de oro y su uso como patrón no inflacionable con algunas ventajas y con otras desventajas, pero es sin duda la mayor esperanza que nos queda a los de abajo por liberarnos de la castuza político-financiera. Flaco favor se hacen a sí mismos los que lo critican sin fundamento por no entenderlo.
Hay que hacer un esfuerzo por comprender, nos va la vida en ello Ninguna democracia directa, transparencia administrativa, independencia judicial, reformas constitucionales, o buenismo ciudadánico, nada, absolutamente nada de eso servirá si no hay auténtica libertad en lo monetario. Si esto no se entiende, que la moneda fiduciaria y la inflación son un instrumento que nos obliga con látigo a producir más por la misma recompensa, es que no se entiende nada de todo lo que está pasando y por qué hemos llegado a ello. Claro que la gente no aprenderá esta dolorosa lección hasta que no dejen de subirnos los salarios con la inflación, en ello están, en ligar los salarios a la productividad como al resto de Europa. Nos vamos a reír mucho en España cuando pase eso, porque estamos mal acostumbrados a no tener que pegarnos cada día por producir más.
Repito para fijar conceptos: No habrá democracia real hasta que no haya democracia en lo monetario.