Iustitia Europa irrumpe en el tablero y Vox acusa al PSOE de fabricar el partido
Una encuesta de NC Report otorga cuatro escaños a Iustitia Europa si concurre a las próximas elecciones generales. La formación, liderada por el abogado Luis María Pardo, no ha tardado en reactivar la guerra fría con Vox. En pleno agosto, los simpatizantes de Santiago Abascal han salido en tromba: «Otra creación del PSOE para quitar votos a Vox», se escucha en redes. Pero, ¿de dónde sale esta formación y cuánto hay de real en ese escenario de cuatro escaños?
El sondeo que huele a estrategia
La encuesta, de la que se ha hecho eco un conocido tuitero, ha sido recibida como un regalo envenenado. No en vano, se ha filtrado que NC Report, la empresa que la firma, ha sido señalada en múltiples ocasiones como un «chiringuito» sospechoso de inventar resultados. Y el propio Carlos Flores Juberías, dirigente de Vox, ha recordado que los de Iustitia Europa encargaron y pagaron el sondeo, lo que da pie a sospechar que la operación es una maniobra del PP para restar votos a los de Abascal. Todo ello con el telón de fondo de la prensa adscrita al PP que da a Alvise por amortizado y ahora se fija en Iustitia Europa.
¿Qué hay detrás de Iustitia Europa?
El partido nace de una escisión vinculada a la plataforma Liberum, desde la que se defendió a los no vacunados durante la pandemia. Fueron de los pocos que movieron ficha contra los bozales y el pasaporte covid, y ese activismo les ha granjeado una reputación de radicales. Con un nombre en latín que no hacía presagiar nada bueno, se presentaron a las europeas de 2024 y cosecharon 27.407 votos en toda España, un 0,15%. Desde entonces, han centrado su actividad en presentar denuncias contra el Gobierno, algo que les ha dado cierta credibilidad entre los descontentos.
El voto útil o el hueso
La pugna plantea un dilema para el electorado de derechas: votar a Vox como voto útil o arriesgar con una opción que puede no llegar. Hay quien sostiene que Iustitia Europa es más de izquierdas en lo social y, por tanto, no restaría votos a Vox sino al PSOE. Otros, en cambio, lo ven como el enésimo intento de dividir a la oposición para frenar una alternativa al Gobierno. Lo único claro es que la simple aparición de la encuesta ya ha conseguido que Vox reaccione con dureza.
Con cifras tan exiguas como las de las europeas, la formación de Pardo no tiene hechuras de partido con escaños. Pero la publicación del sondeo ha logrado algo que ningún ataque había conseguido: situar a Iustitia Europa en el mapa y obligar a Vox a gastar energías en defenderse de una amenaza que, por ahora, es más teórica que real. Ya lo dice una frase que circula en el mundillo electoral: los votos no importan, lo que importa es quién los cuenta y cuándo los publica.