Eva Marie Saint, la última gran rubia de Hitchcock, muere a los 102 años
Eva Marie Saint tenía 102 años cuando murió. La actriz que protagonizó «La ley del silencio» y «Con la muerte en los talones» se va después de una vida que atravesó casi todo el siglo XX y lo que llevamos del XXI. Nació antes que Marilyn Monroe, para situarnos. Y se marcha cuando, según un forero, ya solo queda viva una de las actrices que Hitchcock convirtió en mito: Tippi Hedren, la de «Los pájaros» y «Marnie la ladrona». La noticia ha caído en un foro de esos donde la gente todavía discute de cine clásico sin pedir permiso.
Una filmografía que resiste el paso del tiempo
Saint no fue una cara bonita más. Ganó un Oscar por «La ley del silencio», esa película que retrata la corrupción en los muelles de Nueva York y que muchos descubrieron siendo adolescentes, antes de cumplir los 16. «Peliculón», resume alguien que la vio de muy jovencito. Y añade otro: «Si la ves ahora de mayor te gustará más todavía porque la entenderás mejor». La frase tiene su miga: hay películas que envejecen mal y otras que ganan con los años. Esta parece de las segundas.
En «Con la muerte en los talones», Hitchcock la puso a huir con Cary Grant por una América de anuncios de neón y campos de maíz. La quintaesencia del macguffin hitchcockiano, dicen. Una película que se ve entera con una sonrisa en la boca. «De no ser por Vértigo sería el mejor trabajo del inglés», sentencia un cinéfilo. El control del ritmo y la composición era de otro nivel. Un maestro, en definitiva.
¿Cuál es la mejor película de Hitchcock?
La pregunta surge sola. Y la respuesta más repetida no es «Vértigo» ni «Con la muerte en los talones». Es «Psicosis». Hay argumentos: los giros de guion, las escenas que marcan la pauta, el suspense aterrador. Pero sobre todo porque cambió el cine de terror para siempre. El monstruo ya no era un vampiro ni un hombre lobo: era un tipo vulgar y demente que regentaba un motel. La escena de la ducha es probablemente la más recordada de la historia del cine. «Si le preguntas a cualquier persona que te mencione una escena de Hitchcock, el 90% te responderá a la primera LA ESCENA DE LA DUCHA», asegura alguien. Y no le falta razón.
La longevidad de Saint, 102 años, invita a reflexionar. «Llegar a los cien años después de haber tenido tanto éxito, y sido tan guapa y famosa, ¿cómo se lleva?», se pregunta un participante. «No sé si es tan deseable. Yo no me he acostumbrado a envejecer. Y a partir de mi jubilación reciente todavía parece peor». La vejez, incluso la de las estrellas, tiene su lado oscuro. Nadie se libra.
El legado de una actriz que lo vio todo
Eva Marie Saint nació en 1924 y murió en 2026. Cien años de cine, de cambios, de guerras y de revoluciones. Trabajó con Hitchcock, con Elia Kazan, con Fred Zinnemann. Fue testigo de la edad dorada de Hollywood y de su decadencia. Y se va dejando un puñado de películas que todavía hoy se ven con gusto. No está mal como balance.
La noticia ha provocado un pequeño duelo en un rincón de internet donde se discute de todo, también de cine. Alguien ha pedido un minuto de silencio por «su alma rubia y pizpi». Otro ha anunciado que esta noche caerá una señora paja en su honor. Y un tercero ha confesado que no sabía de qué película era una escena que lleva décadas grabada en su mente. El cine clásico tiene eso: escenas que se quedan aunque no recuerdes el título. Eva Marie Saint puso cara a muchas de ellas.