En cuanto al horario de las bodas, a mi me gustan más de mediodía, siempre y cuando no se cometa la locura, cada vez más habitual por aquí, de contratar una cena a las diez y un garito de copas hasta las 2:30 de la noche... porque para eso, directamente la boda de tarde, y a las 3:00 todo dios a casa, gracias a Azkuna el defensor de las buenas costumbres.
Lo más divertido es comer, pillarse una tajada del quince, controlada hasta cierto punto, y a eso de las diez, para casa. Si te lo estás pasando como un bajito, y el cuerpo aguanta, se estira hasta las doce. Las bodas tienen un ritmo (y un cierto peligro, reconozcámoslo) y con tres o cuatro horas de copas a calzón quitado es suficiente. Con los amigos, sin familiares y sin adosados varios, se puede hacer el salvaje, y como los bomberos, "si cae uno, caemos todos". Pero ver caer al padrino, o, peor, que la tía Manoli te vea caer a ti, no es agradable.
El problema es que por aquí se ha empezado a extender la costumbre de las bodas de mediodía en las que te dicen "a las diez he encargado algo para picar y después vamos de copas a la Carbonería, (o a donde sea)". A mi modo de ver, es la manera perfecta de jorobar la tarde, porque te obligan a estar toda la fiesta en modo control; salvo que seas superman o un asocial, no puedes pillarte un pedo después de comer, que es cuando apetece, porque a las once estás perecid. Y una vez más, hacer el zombi con tus amigos es disculpable, pero en una boda, da cosa.
Dicho lo cual, y visto el horario que plantea en la guardería, no sé qué decirle. Por la mañana es muy pronto, sobre todo si viene gente de fuera, y por la tarde es bastante tarde. Si pudiera retrat la ceremonia hasta las 12:00, por lo menos...