Como una imagen vale más que mil palabras, primero la imagen
You must be registered for see images
Me ponen de los puro nervios los podemita que se quedan a mitad camino entre lo que ellos entienden por parodia y por reflexión profunda. Bueno, en realidad me ponen de los puro nervios los podemita.
Hay miles de motivos para criticar al sistema, pero si solo saben hacerlo de esta forma maniquea, estulta, con un mal guión (para hacer una crítica creíble lo primero es que la escena suene creíble, no juntar cuatro expresiones y hacer que un papanatas las repita como un loro), con una peor interpretación y con una imagen de la realidad que no tiene ni pies ni cabeza, mejor que se quedasen en su casa (y que no pillasen subvención, claro).
Margin call tiene el defecto, para el que esto sea un defecto, de que parece una obra de teatro trasladada al cine. Le faltan las subtramas a las que nos ha acostumbrado el cine moderno (o las series modernas, que es donde realmente se hace cinematografía hoy en día), y el trasfondo de los personajes lo tienes que captar en detalles como que a KS le preocupe más su perro que despedir a no sé cuantos (cosa que, en el fondo, nos pasaría un poco a todos, digo yo; yo no he tenido que despedir a nadie en mi vida, pero mi perro era mi perro, shishi). Pero todo lo que pasa es creíble, y salvo por la cuidada manufactura, podría pasar perfectamente por una grabación en directo de lo que pasó en realidad en 2008.
La guano esa de cine-documental que ha linkado chinito, por otra parte, es pura desperdicio. Mucho mejor sería que fuese muda, con carteles indicando "Malvado trader cometiendo fechorías de trader". "Malvado especulador exponiendo su desalmado plan para aplastar un antiguo paraíso comunista", y así.
Pero al no ser muda, es inevitable caer en la cuenta de que se trata de un malbaratado esfuerzo de una cuadrilla de podemita autoimportantes que no saben actuar, ni dirigir ni escribir, y que no tienen ni idea de lo que hablan, tratando de epatar a la audiencia. Son tan necios y lo hacen tan mal que no hay quien se tome en serio nada de lo que hacen.
Porque lo cojinudo de estas filípicas maniqueas es que los ejpeculadores siempre son malísimos, pero nunca se fija la cámara en el hinbersoh. Y yo conozco a más de uno y de dos podemita absolutamente críticos con el malvado sistema capitalista, que, curiosamente, han puesto en práctica todas las operaciones de altas finanzas del ejpeculador hispano: pasapiserismo, compra burbujeada de segundo piso con hipoteca en yenes para alquilar, compra de piso con bicho mediante hipoteca inversa (y además, se mudan al piso). Vamos todo el catálogo de lo que supongo que serán las principales críticas de esa película, y desde luego ellos se tienen por lo mas pogre, alternativo y concienciado con los débiles que hay.
En el fondo son como el Ja y la Pe: izquierdistas radicales, propalestinos, antiyankis... que van a tener a su descendiente en el Cedars-Sinai, porque ellos lo valen y, nos ha dolido, son muy de izquierdas, pero no simple...
Buff, ya me he quedado más tranquilo.