Esto no parece tener fondo. Cuanto más mal están las cosas más emisiones se esperan y las estimaciones por los analistas de la deuda del estado no para crecer. Como ejemplo de cómo se llevan las manos a la cabeza muchos es lo que se va a meter en el mercado la semana que viene, 94.000 millones de dólares en una sóla semana. Este factor es tan importante que casi sólo se piensa en el hueco que hay que hace para absorver esas cantidades ya que en 15 días hay más y después muchos más... Algo que se piensa para poder sacar la parte positiva acerca de la capadicad del mercado para aceptar semejante inyección, y por lo tanto para ver que el estado tiene capacidad real de financiación, es que las rentabilidades deben bajar para poder hacer más atractiva su compra.
Ver cómo el sector financiero se desploma con Bank of America y Citigroup a la cabeza sin parar de moverse en cualquier sentido entre el 7% y el 14% da buena cuenta de la especulación a corto que sufren estos valores y de lo peligroso que es el sector en general. Los comentarios acerca de que la única salida es la nacionalización potencia más si cabe el que el estado necesita dinero para comprar y financiar compras. A todo esto se le añade que el sector del automóvil no acaba de tener los pies bien aferrados al suelo y por mucho que algún grande diga que no necesita del Estado, los analistas no lo acaban de ver claro, cosa que hace que se piense en despidos y en ayudas para sostenerlos, es decir, más dinero público, más emisiones.
Éste es el gran factor bajista o, digamos, anulador de tendencia alcista. En el lado contrario tenemos a la renta variable y el miedo que produce el riesgo. En un momento en el que es están atacando soportes de hace meses en donde las cosas estaban muy crudas, el miedo hace que casi sólo se mire la deuda pública como refugio, tanto de dinero que está en los propios EEUU como el que está fuera de él en activos y países de mucho más riesgo. Las compras de renta fija corporativa siguen su curso alcista pero con una selección tremenda intentando buscar aquellas empresas con menor riesgo de quiebra al dar unas rentabilidades casi sin competencia. También la deuda privada respaldada por el estado está restando demanda a la pública.
La semana que viene tenemos las siguientes subastas en vencimientos importantes:
- Martes 24, notas a 2 años por valor de 40.000 millones de dólares a las 19h00 hora española.
- Miércoles 25, notas a 5 años por valor de 32.000 millones de dólares a las 19h00 hora española.
- Jueves 26, notas a 7 años (primera subasta desde 1993)
por valor de 22.000 millones de dólares hora española.
En vencimientos menores tenemos:
- Lunes 23, letras a 13 y 26 semanas.
- Martes 24, letras a 4 semanas.
Los futuros sobre Fondos Federales descuentan de forma implícita al 8% una baja de 25 puntos básicos en la reunión de la FED de marzo y al 4% una bajada del 4%.
Así quedaron las cotizaciones y rentabilidades en los plazos más importantes de la curva de tipos al cierre de ayer:
- Notas a 10 años -22/32 con la rentabilidad en el 2,84%.
- Notas a 5 años -8/32 con la rentabilidad en el 1,87%.
- Notas a 2 años -1/32 con la rentabilidad en el 0,98%.
- Notas a 30 años -1-25/32 con la rentabilidad en el 3,65%.
En cuanto a la parte más corta de la curva de tipos, la rentabilidad de las notas a 3 meses al 0,30%. La rentabilidad de las notas a 6 meses terminaba en el 0,50%.
La tendencia bajista desde los máximos sigue su curso con RSI bajista tanto en las notas a 10 como en los bonos a 30. Con la subida experimentada en la presentación del plan de rescate de Obama nos alejamos de la parte baja y el RSI intenta salir por arriba de la directriz bajista aprovechando la sobreventa del estocástico. El desplome ha dejado los mínimos en el canal bajista en precio en ambos activos que sale de unir los dos máximos anteriores con el mínimo de enero. Los estocásticos van camino de la sobrecompra. Tando en notas a 10 como bonos vamos de camino a la parte alta del canal que en los de 30 años ya se está comprometiendo pero parece que la digestión del plan de ayuda está suponiendo una resistencia extra junto con las emisiones que tendrán lugar la semana que viene.
L.J. Diez-Ovelleiro.