Hacienda bate récord de ingresos: 101.798 millones hasta abril
La Agencia Tributaria ha vuelto a superar su propio techo de recaudación. Hasta abril, los recursos no financieros alcanzaron los 101.798 millones de euros, un 7,8% más que en el mismo periodo de 2025. Del total, 87.731 millones corresponden a impuestos, con un crecimiento del 8,3%. El IVA aportó 38.207 millones ( 5,8% más) y el IRPF se disparó un 11,6%, hasta los 22.639 millones. El Gobierno celebra la cifra como muestra de fortaleza económica, pero el análisis de los datos sugiere que la cara oculta es un aumento de la presión fiscal encubierta.
El truco de no deflactar el IRPF
El incremento del IRPF (11,6%) duplica con creces el crecimiento del empleo (0,5%). Esa desproporción no es casual: al no ajustar los tramos del IRPF por inflación, los trabajadores que han recibido subidas salariales para mantener el poder adquisitivo han saltado a tramos superiores, pagando un porcentaje mayor de su renta. Es lo que se conoce como progresividad en frío o subida de impuestos silenciosa. Según los cálculos, mientras los salarios nominales subieron en torno al 4% en los convenios, la recaudación creció al 7,8%, una diferencia que se traduce en pérdida de poder adquisitivo para el contribuyente.
Más ingresos, pero el gasto se dispara más
Parte del debate se centra en si este récord sirve para reducir el déficit o simplemente financia un gasto público desbocado. El gasto del Estado ha crecido un 38% desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, según se ha puesto de relieve, muy por encima de la inflación acumulada. El aumento de la recaudación permite maquillar las cuentas, pero la deuda pública sigue sin reducirse en términos absolutos. El riesgo, apuntan las voces más críticas, es que cuando llegue una recesión los ingresos caigan y el endeudamiento se dispare, agravando la insostenibilidad de las pensiones y otros gastos estructurales.
La sostenibilidad de las pensiones, en el punto de mira
Otro foco del análisis es la tasa de reposición de las pensiones, actualmente en el 80% y que, según previsiones del Banco de España y la AIReF, caerá al 60% en 2045 incluso en el escenario más optimista. Si no se cumplen las proyecciones de nuevos trabajadores, podría desplomarse hasta el 50%. El sistema se sostiene sobre cotizaciones de salarios cada vez más bajos para pagar pensiones altas, una ecuación que a largo plazo solo se resuelve con más impuestos o con un recorte. La discusión sobre el reparto intergeneracional de la carga está servida.
Con estos mimbres, el récord de recaudación es un arma de doble filo: indica que la economía nominal crece, pero también que el Estado está absorbiendo una porción creciente de la renta de los ciudadanos sin que se traduzca en mejores servicios públicos. La pregunta que queda en el aire es hasta cuándo podrá el burro seguir cargando sin comer.
Debates relacionados en el foro