Los rojos necesitan robar muchísimo a los ciudadanos para mantenerse en el poder enchufando a miles de amiguitos, familiares, empresitas de guano creadas solo para recibir subvenciones, chiringuitos políticos, malversar, más coches oficiales, decorar sus oficinas millonarias, pagar a sus niñeras, irse de fruta de lujo, hacer fiestas en chalets y mansiones, sobornar a los medios de intoxicación de masas, invertir en fiscales de repruebo, cárceles y campos de concentración para disidentes, invertir en millones de jovenlandés y latin para que nos invadan, darles el derecho a que les voten a los rojos y a rojos disfrazados de azules, y destruyan nuestra economía para que luego sus amigos extranjeros compren los países Blancos a bajo precio (hoteles, terrenos, apartamentos, empresas, etc), como por ejemplo, el villano George Soros y banqueros internacionales.
En eso ha consistido siempre la dictadura del proletariado. En realidad debería llamarse dictadura contra el proletariado y los empresarios autóctonos.