se les ve letrados, entiendo que tienen conceptos claros como:
Crítica al socialismo y al intervencionismo: Mises argumenta que el socialismo y la planificación estatal no pueden funcionar porque destruyen la propiedad privada y el sistema de precios. Sin precios libres de mercado, es imposible hacer un cálculo económico racional para saber qué producir, en qué cantidades y de qué manera
todo el tema de saber como se forman los precios, etc...
imagino que han estado estudiando y tras sesudos debates han decidido acampar y quejarse con consignas tan inteligentes como "la vivienda no puede ser un negocio gñe"... claro...y quien la produce si le niegas aunque sea un 5% de beneficio industrial?
seria una irresponsabilidad acampar sin haber leído
Entre el 3 y el 5% es lo que se llevan los partidos políticos.
Los promotores se llevan bastante más.
Las constructoras y los gremios suelen estar bastante más apretados.
Y muchos de los trabajadores que trabajan en la obra se están dando cuenta de que ellos son el brazo ejecutor de unas viviendas que nunca verán, que trabajan 26 días al mes y que pagando una habitación con crecientes gastos vitales, cada vez pueden enviar menos dinero, porque con la inflación cada vez sobra menos.
De esto los rumanos hace tiempo que se dieron cuenta. Por eso se siguen yendo.
Los liberales que habláis de un libro sois como los socialistas que hablan de un libro:
no tenéis ni idea de cómo funciona la construcción en España,
como ha servido de financiación paralela de todos los partidos políticos,
como se trata de un mercado cautivo
y como el PSOE son los nuevos abanderados de una causa cuyo problema ellos mismos crearon.
Un libro no puede ser la respuesta para explicar la problemática del sector pesquero, la bonanza del sector porcino, la nueva llegada del hombre a la luna (si llega), los anuncios de Trump cada viernes para hacerse rico con la bolsa, entender el fango del sector de la construcción en España o como hacer una tortilla de patata con cebolla para cenar.
Y todo ello pasando de puntillas por los monopolios, los mercados cautivos, los mercados ineficientes, o los principios sarracena del darwinismo económico.
En esto, hasta el católico más acérrimo sabe que en la biblia se recogen una serie de directrices y valores sarracena cuya interpretación y adecuación a los tiempos forja su lugar en el mundo.
Hasta el mayor comunista de este país (el último fue julio Anguita, los que ahora puedan llamarse así no tendrían empacho en venderte por un plato de lentejas o un chalé en Galapagar) no tiene reparos en coger las partes del capital de marx que más le puedan convenir sabiendo que el grueso del libro está desfasado debido a una revolución industrial muy anterior a la que ahora vivimos.
Y llega un liberal que ha leído a friedman, von mises o rand (normalmente solo uno de los 3).... Y se convierte en el sumo pontífice de una nueva fe, cuyas soflamas conllevan a quienes le escuchan una disonancia cognitiva bastante potente. Y él, como el sacerdote más creyente, piensa que lo único que hace falta para que le crean es ponerse más pesado.