El regreso de la eugenesia en el debate público español
En los últimos días, un debate en foros de internet ha reavivado propuestas que parecían enterradas desde la Segunda Guerra Mundial: la esterilización forzosa de personas pobres como solución a la delincuencia y la pobreza. La discusión, lejos de ser marginal, ha escalado a argumentos sobre pureza genética, eliminación de "deficientes" y control de la reproducción.
Los participantes defienden posturas que van desde la castración química de los pobres hasta la eliminación de recién nacidos con malformaciones. Un argumento recurrente es que los hijos de los pobres "roban, atracan y piden", y que impedir su nacimiento ahorraría problemas sociales. Otros proponen métodos más expeditivos, como envenenar el agua potable.
Las corrientes del debate
Por un lado, hay quienes apuestan por medidas drásticas y directas: esterilización obligatoria desde el nacimiento, incluso eliminar a los recién nacidos con defectos genéticos. Por otro, quienes consideran estas ideas poco realistas y prefieren recortar ayudas sociales y promover expulsiones masivas. Ambas posturas comparten un fondo de darwinismo social y desprecio hacia los más vulnerables.
La réplica viene de quienes señalan a los ricos como verdaderos causantes de la desigualdad, o de quienes ironizan sobre el miedo a ser castrados. Pero el tono general del debate es de una crudeza que recuerda a épocas oscuras.
Los datos que faltan
No hay cifras que respalden estas propuestas. La evidencia criminológica muestra que la pobreza no se hereda genéticamente, sino que es producto de la desigualdad estructural. La discusión, por tanto, refleja más una tensión social alimentada por la precariedad y la desconfianza en las instituciones que un análisis racional de políticas públicas.
El debate queda abierto: mientras unos exigen mano dura contra los pobres, otros recuerdan que la historia ya juzgó estas ideas. De momento, los foros siguen siendo el termómetro de una sociedad que no termina de digerir sus propias contradicciones.