Una sartén de 25 cm y 25 metros para adelantar el eclipse
¿Y si no quieres esperar a mañana para ver el eclipse? Hay quien sostiene que basta con una sartén de 25 centímetros, colocada a 25 metros de distancia, para recrear un eclipse total artificial. La idea es más sencilla de lo que parece y, en plena cuenta atrás del eclipse real, merece un análisis económico: sustituir un billete de avión a la zona de totalidad por un utensilio de cocina.
La física que convierte una sartén en un eclipse
El truco se basa en una casualidad astronómica: desde la Tierra, la Luna y el Sol muestran el mismo diámetro angular porque la Luna está a cien veces su propio diámetro de nosotros, y el Sol a cien veces el suyo. Con esa proporción, un objeto de 25 centímetros tapará el astro si te alejas 25 metros. Según el cálculo, a esa distancia la sartén debería producir una corona solar simulada alrededor de sus bordes.
Desde la microeconomía, la propuesta es un sustitutivo perfecto a precio cero, pero no exacto: quien la ha probado advierte de que el cielo no se oscurece como con la Luna de por medio. El eclipse con sartén es un eclipse de baja fidelidad, algo que en términos de utilidad marginal deja bastante que desear.
La historia tiene su moraleja para los mercados: anticiparse al evento no es lo mismo que vivirlo. Una sartén puede darte la silueta del eclipse horas antes, pero nadie ha encontrado todavía la forma de fabricar la penumbra. Al final, el que quiera el fenómeno completo tendrá que esperar a mañana, con todas sus consecuencias.