La Vuelta se para en Bilbao y el hilo se parte por Ayuso
El hilo abre discutiendo por qué el recorrido de la Vuelta es horroroso y lo cierra con la carrera neutralizada en Bilbao. Entre medias: tres victorias de Jay Vine, el primer final en alto de verdad y una bronca que ocupa páginas.
Qué se ha sabido
Los datos duros salen de lo que se ve en pantalla.
Vingegaard gana etapa y liderato en el primer final en alto serio, con
23 segundos sobre Almeida. Ayuso se lleva Cerler y el UAE suma tres victorias consecutivas. Van saliendo nombres: Valdezcaray, Belagua, la Farrapona, el Angliru, la Bola del Mundo.
Después está lo que se comenta de oído. Un forero repite que el Lidl-Trek «ha aflojado el pastón» por el fichaje de Ayuso y que lo ha arreglado su nuevo representante. Otro cuenta que en un programa de televisión han dicho que el corredor ya tapa la publicidad del UAE en la bici con cinta aislante. Nadie enseña contrato: son citas de prensa, no documentos.
Y el asunto del día: la etapa de Bilbao. Los tiempos se toman
a 3 kilómetros de meta por seguridad, sin ganador de etapa, después de que las protestas por Palestina entren en la llegada. Alguien apunta que
Derek Gee abandona el Israel-Premier Tech por decisión propia.
Dónde está la bronca
Hay dos peleas. La primera es qué es Ayuso. Una parte lo defiende como gallo de pelea: ataca sin miedo, gana etapas, arrastra al equipo. La otra dice que no aguanta tres semanas y que está mal asesorado. Varios lo comparan con Enric Mas, con Landa y hasta con Valverde para decir que se equivoca de perfil.
«Es un gran ciclista al que han clasificado en un tipo de ciclista que aún no es», zanja un forero.
La segunda pelea es el recorrido. Un bando lo tiene claro: las etapas se trazan
para cobrar de diputaciones, no para que haya carrera. Citan puertos que sube hasta un sprinter y finales en estaciones de esquí. El otro responde que el kilometraje cuenta y que en los puertos pedaleables se hacen más diferencias de las que parece.
El lío de las banderas
Aquí el hilo se rompe del todo. Una parte culpa a la organización por mantener al Israel-Premier Tech en carrera y sostiene que las protestas han puesto en riesgo a los corredores. Otra defiende que la Vuelta no es el sitio para manifestarse. Varios apuntan que lo sensato sería que el equipo abandonara. Y hay quien sostiene que
algunos buscaban exactamente este lío. Resultado: la Vuelta pisa Bilbao, se neutraliza la llegada y no hay ganador.
Qué cambia respecto a antes
Se confirma que Vingegaard viene a ganarla, no a pasear. Se descarta a Almeida como rival de verdad: aguanta el ataque, pero no lo devuelve. Y entra un nombre nuevo, Jay Vine, con tres etapas y la etiqueta de
«habría que ponerlo de líder cuando no esté Pogačar».
Se cae el debate de si Ayuso se queda o no. El hilo da por hecho que se va y discute cuánto. Un forero se juega
mil euros a que gana al menos una etapa más; otro vaticina que el año que viene cobra
10-15 millones en el Trek. También hay quien asegura que no acaba la Vuelta.
Las momias, Valverde y la Operación Puerto
Páginas enteras se van en discutir si Ayuso va a ser otro Landa. De ahí saltan a Valverde: un forero sostiene que el Movistar le comió la cabeza obligándole a ser vueltómano y que así dejó de ganar clásicas. Otro responde que Valverde no era trigo limpio desde los 17. Y de ahí a la Operación Puerto:
«desde la Operación Puerto no hemos vuelto a sacar un ciclista capaz de ganar una gran vuelta», dice un mensaje, y arranca el duelo sobre si Contador y su Giro de 2015 cuentan o no.
Cálculos, robos y planes
De fondo queda el dinero. Un forero calcula que el ciclismo va
«hacia el motociclismo o la F1», y otro resume al Movistar con una frase:
«es el Getafe del ciclismo world tour». La conversación deriva al monoplato y al triple plato, a los desarrollos y a si las subidas se han vuelto un pim-pam-pum.
También hay robos. En plena etapa italiana, un mensaje anuncia que han robado una bici al Visma. Se bromea con que en Bilbao pasará lo mismo y con la falta de seguridad en los hoteles. Otro forero aporta una anécdota: ha ido a ver pasar la carrera y no cabe en sí de lo rápido que van.