La renta per cápita de 1975 vs 2024: los datos que reabren el debate sobre el legado de la Transición
Un hilo en la red reclama que los presidentes del R78 se arrodillen y pidan perdón a los españoles. Detrás, una batería de cifras económicas que pretenden demostrar que el país vivía mejor bajo el franquismo que tras la Transición. Deuda per cápita, presión fiscal, renta relativa: los números se han convertido en arma arrojadiza en un debate que nunca termina de cerrarse.
Los datos que esgrime el relato crítico
Las cifras citadas son contundentes: la deuda per cápita pasó de 1.500 euros en 1975 a 32.000 en 2024; la presión fiscal saltó del 18% al 38%; la industria cayó del 36% del PIB al 14%. La renta per cápita española en 1975 se situaba en 21.325 dólares, más cerca de la alemana que en 2026, según el argumentario. La comparación con Irlanda –misma renta en 1975, tres veces superior hoy– se presenta como la prueba del desastre.
El contraste con la realidad estadística
Sin embargo, cualquier economista solvente recordaría que el PIB per cápita de 1975 no está ajustado por paridad de poder adquisitivo ni refleja la estructura productiva real: la economía española era entonces más agraria y menos compleja. La deuda per cápita actual, además, está en buena medida ligada al Estado del bienestar y a infraestructuras que no existían. La presión fiscal, por su parte, financia servicios públicos que en 1975 brillaban por su ausencia.
Los datos, como suele ocurrir, se pueden leer de varias maneras. Pero el relato crítico gana tracción en un contexto de descontento con la clase política. La cuestión no es si España está mejor que hace 50 años –lo está en esperanza de vida, educación y renta real–, sino si la Transición cumplió las promesas de convergencia europea que se vendieron. Ahí, el margen para la decepción es real.