El Madrid sufre en Elche y el desplante a la camiseta de Ceuta
El Real Madrid sufre para ganar al Elche a domicilio (2-3) en un partido que dominó hasta el 0-2 y que acabó pidiendo la hora: el conjunto ilicitano empató en la segunda parte y Espí decidió en el tramo final. El hilo pasa así de la goleada cómoda al Rayo a un debate encendido sobre la costumbre del equipo de dejarse ir cuando va por delante, mientras buena parte de la noche se gira hacia un asunto extradeportivo: Vinicius, Mbappé y Konaté no lucieron la camiseta de apoyo a Ceuta que vistió el resto del equipo, y ese desplante se convierte en el eje de la conversación.
Qué se ha sabido
Un participante aporta el once: Courtois; Trent, Konaté, Huijsen, Cucurella; Valverde, Tchouaméni; Diomande, Arda Güler, Vinicius; Mbappé. Güler abre el marcador con un gol de falta —varios lo llaman «chicharro»— y Espí, que entra de refresco, firma el gol definitivo en el tramo final. El reparto de goles que se maneja deja a Mbappé con 7, a Bellingham con 3 y a Espí con 2.
El Madrid saltó al campo de verde en homenaje a Ceuta, con el lema «Todos somos Caballas». Vinicius, Mbappé y Konaté se quitaron o no llegaron a lucir esa camiseta: lo recogen tuits enlazados por rejon, con enlaces a elmundo.es —«Vinicius, Mbappé y Konaté evitan lucir el mensaje de apoyo a Ceuta antes del Elche»— y a theobjective.com. El mismo forero apunta que el bético Abde sí la lució.
Rejon enlaza también una cita de Mourinho sobre Diomandé: «Yan Diomandé está creciendo rápidamente. Es muy inteligente, no es fácil jugar 90 minutos con una tarjeta amarilla». xilebo aporta que el Elche enlazaba 16 partidos de LaLiga sin ganar al Real Madrid (3 empates y 13 derrotas) desde un 3-1 de marzo de 1978. Otro forero comparte la suspensión indefinida del árbitro Michael Oliver tras su arbitraje en el Manchester United-City. ProbeMiguel asegura haber leído que Florentino prepara 200 millones por Olise, y Raul83 sostiene que Mbappé, Vinicius y Konaté estarán «fuera en Enero».
Fuera del Bernabéu, el Barcelona gana al Levante tras ir 0-3 y acabar con el rival metido en el partido, y el Rayo vence 2-1 al Español. El hilo recuerda que el derbi contra el Atlético se juega el martes a las 21:30.
Las posturas
El primer choque es la lectura del partido. Una parte defiende que la primera mitad fue muy buena, con movilidad y ocasiones, y que la segunda fue una relajación evitable. Otra habla directamente de vergüenza por no cerrar el partido contra un rival de la zona baja y avisa de que así no se compite.
El segundo es Vinicius. Un sector pide sentarlo o venderlo y subraya que encadena partidos muy por debajo de su nivel; en la defensa se argumenta que fue decisivo ante el Rayo y que el problema es de cabeza y de entorno, no de fútbol. La pregunta de fondo, que alguien formula en voz alta, es si el técnico se atreve a cambiar a un intocable.
El tercero es Diomandé. Para unos es la figura del encuentro, con desborde y disciplina táctica; para otros es el fichaje fallido de 140 millones, y recuerdan que solía jugar por la izquierda mientras aquí se le sitúa por la derecha.
El cuarto, el que más ocupa, son las camisetas. Una parte lo lee como un gesto de desprecio a España y reclama explicaciones públicas al club y a los jugadores; otra responde que se exige a tres futbolistas extranjeros lo que no se exige a los del Barcelona.
El quinto es el arbitraje: manos no pitadas, una agresión a Huijsen sin tarjeta y el doble rasero respecto al partido del Barcelona.
Lo que cambia respecto a antes
La expectativa de un trámite contra un recién ascendido se rompe: lo que en el hilo del Rayo era goleada se convierte aquí en susto. Se consolida el patrón —primeras partes arrolladoras, segundas de siesta— y el asunto de la camiseta entra como tema nuevo y se lleva media conversación. Güler gana peso en el debate del once con su gol, y surge la petición de más minutos para Espí por delante de las llamadas «divas». El Madrid llega al derbi del martes con la liga ya puesta en duda.
Cuentas, rumores y nostalgia
El tramo deja también un intercambio económico. Un participante pregunta a otro, que dice haberse dedicado a auditar cuentas, si el club va camino de quebrar; la respuesta es que no, que el Bernabéu ronda por sí solo los 400 millones de ingresos anuales y que la venta de canteranos deja el balance de fichajes cerca de cero, aunque el problema deportivo no se arregle con números. En paralelo, y sin relación con el fútbol, varios participantes se enganchan a recordar consolas y juegos antiguos: uno describe su Master System 2, una SNES y recopilatorios de música, y otro desbloquea el recuerdo de una final del Pro 5 jugada online.