Suicidio: la red convierte el grito de auxilio en un meme
Internet ha convertido el suicidio en un espectáculo. Al menos en los espacios sin moderación, donde pedir ayuda se ha vuelto parte del paisaje. Un anónimo entra en una comunidad, escribe que ha perdido el aprecio por la vida y describe la mezcla de psicofármacos que acaba de tomar. La respuesta no es un enlace a la línea de prevención: es un anuncio de coche de segunda mano.
La sobredosis que terminó en el suelo del salón
En el testimonio se detalla la ingesta simultánea de 20 mg de olanzapina, 15 mg de aripiprazol y 4 mg de rivotril. La combinación de antipsicóticos y benzodiacepina puede inducir sedación profunda, confusión y pérdida de conciencia. El autor relata que se tumbó en la cama y despertó en el salón, sentado en el suelo, con los brazos rígidos. Los protocolos médicos recomiendan acudir a urgencias en un cuadro así; la secuencia de mensajes que sigue demuestra que en internet el consejo va por otro lado.
Indiferencia, sarcasmo y un Opel Corsa en venta
En lugar de ayuda, el mensaje cosechó una decena de respuestas. Algunas, irónicas; otras, abiertamente hostiles. Una de ellas, literalmente, ofrecía un vehículo a la venta. Nadie preguntó si estaba a salvo. Hay quien defiende que el sarcasmo funciona como una ducha fría para quien se regodea en el abismo; los especialistas en prevención, sin embargo, insisten en que la respuesta correcta es la acogida y la derivación profesional. El anonimato, además, multiplica la impunidad del que convierte el sufrimiento ajeno en una broma.
Mientras las plataformas no distingan entre un grito de auxilio y un meme, la ecuación no va a cambiar. O quizá sí: el siguiente mensaje de este tipo puede caer en una comunidad donde la moderación funcione. Aún no hemos llegado ahí.