Como he comentado varias veces tengo los oidos muy sensibles
Acercarme al banco para retirar unas monedas de oro no es tan dificil
Que luego me las roben no lo descarto

Pero fiarme de unos apuntes contables en cuentas de bancos no me gusta
Allá cada cual pero la Historia dice que te equivocas. Por ejemplo, en la Guerra Civil de 1936 echaron mano de las cajas y depósitos particulares. Imagino que si tienes suerte y contactos quizás puedas hacer algo con antelación pero para qué correr ese riesgo, siendo lo más probable que te enteres a posteriori.
Te recomiendo una tesis que puedes encontrar en internet "El patrimonio bancario y artístico cultural vasco durante la Guerra Civil" para que veas lo que hicieron y cómo lo hicieron.
Una cita
En el territorio bajo control de la Republica la falta de inversión en valores
públicos fue una constante, mientras que los valores privados sufrieron una paralización
absoluta y la toma de participación de los Bancos se redujo a su mínima expresión. De
esta forma, las peticiones de crédito por parte de organismos populares al Gobierno
republicano se transformaron durante la guerra en incautaciones, desde el momento en
que estos organismos populares se hicieron con el poder en zonas concretas que
escapaban a la legalidad gubernamental10
.
Aparte de la confiscación de las reservas metálicas del Banco de España, las
autoridades republicanas procedieron de modo sistemático a la confiscación del dinero,
divisas, valores y efectos de propiedad de particulares que existían en depósito y en
paquetes lacrados en la Banca privada. Para ello se dictaron disposiciones
conminatorias, como los decretos del 3, 10 y 16 de octubre de 1936, que obligaron a la
Banca privada a entregar sus remesas de pesetas oro, aparte de gran cantidad de libras,
francos y otras monedas extranjeras11
.
En su afán por buscar la mayor compensación en posibilidades económicas, el
hecho de incautarse de la riqueza mueble ocasionó múltiples y complejos problemas a la
República relacionados con la reparación de los daños y perjuicios derivados de la
Guerra Civil. Para ello, el Gobierno republicano ideó una forma de centralizar toda la
riqueza mueble, creando por decreto del Ministerio de Hacienda del 23 de septiembre de
1936 la Caja de Reparaciones, que nacía como un organismo de nueva creación que
tenía entre sus numerosas funciones la de decepcionar toda clase de bienes procedentes
de incautaciones, retenciones o intervenciones por parte de los gobernadores civiles y de
los comités provinciales del Frente Popular12