Madrugar para el sexo: ¿una señal de productividad o de desesperación?
La jornada laboral arranca a las 8, pero hay quien prefiere empezar con otra actividad. Un debate anónimo en la red revela que tener relaciones sexuales temprano divide opiniones: desde quien lo celebra como una victoria logística (los niños fuera de casa) hasta quien lo ve como un milagro de la biología. La muestra, eso sí, es pequeña y parcial: doce comentarios entre bromas sobre aspiradoras programadas y blinis después del sexo.
La anécdota del robot aspirador que se activa a las 7 de la mañana por error sintetiza el drama doméstico. No es tanto el sexo como la sincronización: cuando los horarios se descuadran, el aspirador se activa antes que tú. Ironías de la vida moderna. Las referencias a desayunos elaborados (blinis) sugieren que, al menos para algunos, el sexo matutino no impide una comida posterior digna.
El cierre irónico: si el sexo matutino fuera un indicador económico, los datos serían confusos. La inflación no parece afectar a esta variable, aunque la falta de sueño sí. En cualquier caso, el debate queda abierto: ¿es la mañana el nuevo horario de máxima audiencia? Por ahora, solo un grupo reducido de internautas tiene la respuesta.