IBM pierde un cuarto de su valor en minutos
La tecnológica más longeva de Wall Street acaba de sufrir uno de los mayores batacazos de su historia. IBM se ha dejado un 24% en una sola sesión después de presentar unos resultados que no cumplieron con las expectativas. La compañía esperaba ingresar 17.860 millones de dólares, pero se quedó en 17.200 millones. Un fallo de solo 660 millones, sí, pero suficiente para desatar el pánico.
El golpe ha sido tan repentino que en cuestión de minutos la capitalización bursátil se evaporó en una cuarta parte. Para ponerlo en contexto: la acción cotizaba a precios de hace apenas dos meses. La volatilidad no es nueva en IBM, que desde hace tiempo se mueve con bandazos propios de un valor especulativo, no de una bluechip tradicional.
El mainframe z17, el talón de Aquiles
El problema no está en el negocio de consultoría o en la nube híbrida, sino en el flamante mainframe z17. Las ventas del nuevo modelo no han alcanzado las previsiones, y eso ha pinchado la burbuja de expectativas. Quienes siguen la acción de cerca advierten que IBM lleva tiempo intentando reinventarse: pasó de ser el rey del hardware a una gestoría de servicios, y ahora apuesta por la computación cuántica como próximo farol. Pero el mercado ya no es el de los años 70, y los inversores empiezan a descontar promesas que no se materializan.
Dividendos que no esconden el riesgo
A pesar del batacazo, hay quien defiende la tesis de mantener por dividendos. Algunos llevan años cobrando rentabilidades superiores al 130% desde que entraron en 2022. Pero advierten: la acción necesita caer otro 50% para ser atractiva. Mientras, otros inversores señalan que no hay prisa, que la corrección puede continuar. La historia de IBM es la de una empresa que nunca supo adaptarse: de las máquinas de algodón a los mainframes, de los PC a la consultoría, y ahora a la cuántica. Cada vez que se duerme en los laureles, llega un correctivo. Este es el último.