Las hijas de Zapatero montaron una agencia de contenidos que factura a grandes medios. La pregunta es cómo.
Cuando el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero abandonó la Moncloa, sus hijas —entonces veinteañeras— no tardaron en dar el salto al mundo empresarial. Según datos registrales y de prensa, en septiembre de 2019 constituyeron una sociedad dedicada a la producción de contenidos digitales, con especial foco en el sector de los e-sports. En apenas una semana, la empresa ya había firmado un acuerdo de colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos para captar becarios, antes siquiera de tener un cliente o una oficina operativa. El caso ha reabierto el debate sobre el tráfico de influencias y la puerta giratoria entre la política y el negocio de los medios.
Una empresa que empezó sin clientes pero con contactos
La compañía, cuyo nombre comercial es «Whale Fav» según algunos indicios, fue registrada el 9 de septiembre de 2019. Solo siete días después, el 16 de septiembre, ya había cerrado un acuerdo formativo con la Universidad Rey Juan Carlos. Las prisas por vincularse a una institución pública antes de acreditar ninguna actividad comercial han llamado la atención. «No es normal que una empresa registrada la semana anterior reciba becarios de una universidad pública», apuntan algunas fuentes. La agencia se presenta como especializada en contenidos de deportes electrónicos, un nicho emergente pero que, según sus críticos, no justifica el volumen de contratos que habría obtenido.
Los clientes: Atresmedia, La Razón y El Plural
En la web de la agencia figuran como clientes tres grandes grupos de comunicación: Atresmedia, La Razón y El Plural. Se trata de medios de distinto signo político, lo que en principio sugiere una cartera comercial diversa. Sin embargo, varios analistas señalan que la coincidencia entre el apellido de las fundadoras y el expresidente del Gobierno no es casual. «Con una FP media y 21 años, facturar al Grupo Planeta es algo que solo se explica por los contactos», sostienen algunos comentarios. La agencia habría llegado a facturar lo suficiente para mantener una plantilla de diez empleados, según datos del sector.
La sombra de la financiación pública y Venezuela
Tres años después de la creación de la empresa, han surgido acusaciones adicionales que relacionan la agencia con presuntas operaciones de blanqueo a través de la aerolínea Plus Ultra y el Gobierno de Venezuela. Según estas hipótesis, la empresa habría servido como instrumento para canalizar pagos vinculados a subvenciones públicas y tráfico de petróleo y oro. Aunque no hay confirmación judicial, el simple hecho de que se haya mencionado a la agencia en ese contexto añade una capa más de controversia a un negocio ya de por sí polémico.
El escepticismo de las redes sociales
Un detalle curioso es que la cuenta de Instagram de una de las hijas —que promociona la agencia— apenas reúne 200 seguidores. «Cualquier niñato tiene más», ironizan algunos comentarios, poniendo en duda la relevancia real de la empresa. Para otros, eso mismo demuestra que el negocio no depende del mercado, sino de los contactos políticos heredados.
Cierre: La controversia en torno a la agencia de las hijas de Zapatero no se ha cerrado. Si no hay una investigación que aclare el origen de los contratos y la rapidez del acuerdo universitario, este modelo de negocio —que algunos llaman «nepotismo digital»— podría extenderse a otros ex altos cargos. Pero, de momento, las dudas siguen siendo más sólidas que las explicaciones.